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viernes, 30 de septiembre de 2016

Publicación de Paco Arenas sobre presentación del libro en Sagunto



Hoy a las 20:00 horas tenemos una cita ineludible en la biblioteca Cronista Chabret de Sagunto, mi pueblo. Y además, en el sitio exacto donde mi familia tuvo la primera noticia de la paternidad secreta de Alfonso XII, presuntamente de Federico Puig Romero, mi tatarabuelo, algo  que contradice todo lo publicado hasta ahora sobre Enrique Puigmoltó y Mayans, considerado casi unánimemente como el padre del que sería proclamado rey Alfonso XII en Sagunto el 29 de diciembre de 1874. Hablaré sobre ello y dejaré al descubierto hechos graves que la dinastía Borbón ha intentado mantener ocultos, todo ello avalado por una rigurosa investigación. Intervendrá como ponente mi amigo el escritor Paco Arenas, reputado escritor que además de su trabajo literario, reconocido ya internacionalmente, lleva a cabo una incesante actividad en diversos medios y blogs con su estilo único e inconfundible que cautiva a una ingente cantidad de seguidores, entre los que me cuento. Esta es su publicación en España por la República que ya lleva un número récord de visitas:
Publicación de Paco Arenas en España por la República

Sobre esta presentación se han echo eco varios medios. Os indico enlaces:

lunes, 5 de septiembre de 2016

Federico Puig Romero y la dinastía Borbón

Federico Puig Romero (Museo Específico de la Academia de Artillería de Segovia).

Hoy hace 204 años nacía en Santiago de Compostela Federico Puig Romero, quinto hijo dado a luz por Gertrudis Romero de su matrimonio con Vicente Puig, militar que luchaba desde 1808 en la guerra de independencia contra los franceses que culminó en 1814 permitiendo el advenimiento de Fernando VII al trono de España. Vicente Puig no podía prever entonces lo fatídico que resultaría este personaje y su futura hija, Isabel II, para él y su familia.

Fernando VII  (retrato de Francisco de Goya).

¿Cómo suponer que el monarca por el cual había arriesgado la vida le arrebataría a su esposa, la dejaría embarazada y de inmediato viuda para poder llevársela a palacio y disponer de ella a su antojo hasta que se cansara dando con el fin de sus días anticipadamente? ¿Y que la historia se repetiría con su hijo Federico e Isabel II, la hija de Fernando, dando como resultado un vástago que llegaría a ser el rey Alfonso XII? Esta paternidad se confirma mediante la existencia de una carta firmada por el rey Alfonso XII y dirigida a los hijos de Federico Puig Romero, a los que llama hermanos.

Isabel II de España.

Sin embargo, los rumores sobre esta paternidad se desviaron hacia el oficial de ingenieros Enrique Puigmoltó y Mayans, con quien Federico mantenía vínculos de amistad y familia. Así seguiría oculto el negro pasado que vinculaba al padre de la reina con  las oscuras muertes de los padres de Federico, quien junto a sus hermanos hubo de sufrir años de ensañamiento del déspota que quiso despojarles de sus derechos hasta que una razón secreta y muy poderosa hizo variar al absoluto de conducta hacia ellos.

Retrato de Alfonso XII (Palacio de Aranjuez).

Sobre Federico pesaba este pasado que la dinastía Borbón no podía permitir que saliera a la luz. El 22 de junio de 1866 se inicia en el cuartel de San Gil, donde era coronel Federico Puig Romero, un movimiento revolucionario contra Isabel II que, conocido de antemano por el gobierno, fue utilizado como marco perfecto para camuflar el asesinato del oculto padre de Alfonso XII mediante sicarios que no formaban parte de los planes revolucionarios. Isabel II y su gobierno falsean estas circunstancias y encubren a los asesinos, logrando el silencio de la familia, que fue testigo de aquel horror.

Retrato de Alfonso XIII junto a su madre (Luis Álvarez Catalá, 1898).

El retrato de Federico Puig Romero en el museo del Ejército fue retirado y guardado en depósito hasta 2003, cuando visité el Museo Específico de la Academia de Artillería y el coronel director tuvo la deferencia de colocarlo en lugar de honor, donde actualmente se halla. Cuando lo vi por primera vez no dejó de sorprenderme la ironía de que durante tantos años de clandestinidad se situara frente a un retrato de Alfonso XIII niño y su madre, la regente María Cristina. Ella y su hijo intentaron todo para enterrar este pasado, que sin embargo Alfonso XII, a la vista de los hechos, intentaba resarcir, pese a que en su reinado un famoso historiador falseara el asesinato de su supuesto padre, no con rumores, sino en un libro de historia, para zanjar especulaciones. Pero ello no bastó y aun durante la dictadura franquista otro hombre del régimen siguió tapando este asesinato no resuelto.  En el libro Voces desde el más allá de la historia se sacan a la luz las claves que permiten sacar conclusiones muy claras sobre la implicación directa de la dinastía Borbón en las oscuras circunstancias de la muerte de Federico Puig Romero.

sábado, 27 de agosto de 2016

Felipe VI y el maleficio del número seis



Felipe VI junto a su padre, Juan Carlos I.

Felipe VI inició su reinado el 19 de junio de 2014 tras abdicar en él su padre, Juan Carlos I. Muchos opinan que será el último monarca español basándose en sólidos argumentos que desmontan el mito de que la estabilidad de España depende de la existencia de la monarquía. Lo cierto es que la monarquía nunca ha sido estable, y para afirmarlo me atengo a los datos aportados por el ya fallecido periodista y escritor Juan Balansó en su libro La familia real y la familia irreal1.

Balansó desvela la existencia de lo que él denomina el maleficio del número seis sobre la monarquía española; lo curioso es que se verifica desde tiempo ancestral para diversas dinastías, incluidas la aragonesa, navarra, los Austrias, Borbones y... hasta los carlistas. Es como un maleficio o sortilegio que hace que, cada seis reinados, la dinastía se extinga y la familia continúe por otra rama. Juan Balansó nos ilustra este aserto con todo lujo de detalle remontándose a la reina Berenguela, coronada en Castilla en 1217. El sexto de sus herederos, Pedro I el cruel, es asesinado por su hemanastro Enrique II de Trastámara.

Juan Balansó.
  
El vástago número seis de este nuevo monarca es Isabel I la Católica, pasando la corona a los de Aragón, que se mantiene hasta el sexto heredero: Juana la Loca, cuando se da inicio a la dinastía Austria. El último de esta dinastía -¡cómo no!- es el sexto, Carlos II el Hechizado. Al morir este, el trono pasa a la dinastía Borbón.

El sexto de esta dinastía no es otro que Fernando VII, el cual me afecta directamente por el trágico entrecruce con mis antepasados, con asesinatos y muertes en extrañas circunstancias que saco a la luz en mi libro Voces desde el más allá de la historia. Este monarca no solo fue fatídico para mis ancestros sino para España incluso después de su muerte, cuando se produce la disensión entre dos ramas, la isabelina (su hija) y la carlista (su hermano). En la línea carlista surge el cambio al llegar al sexto heredero, Alfonso Carlos I, el cual muere sin descendientes, con lo cual, se retorna a la rama isabelina, vencedora de la guerra civil que coronó a Isabel II, con consecuencias nefastas para mi antepasado el coronel de artillería Federico Puig Romero, cuyo asesinato es encubierto por su gobierno.

Al llegar a este recuento me surgen dudas. El tercer heredero es Alfonso XIII, que en 1931 marcha al exilio y surge la segunda república. Juan Balansó sigue contando a pesar de todo, pasando a don Juan, el conde de Barcelona, y llegando al quinto heredero, impuesto por Franco, Juan Carlos I. ¿Adivinan quién es el sexto? Para más inri, lleva el seis en su nombre. Si creyéramos en que se seguirá cumpliendo el maleficio, le tocaría el turno a Felipe VI. Pero aquí ya no procedería un cambio de dinastía, sino de sistema, llegando por fin a la democracia auténtica, que es la república.  

Dejando de lado lo anecdótico de esta chocante reincidencia del cambio que se viene registrando en el heredero número seis en la monarquía a lo largo del tiempo, la pregunta queda en el aire: ¿Cuándo se producirá el fin de la monarquía por tercera vez (y definitiva) en España? La primera fue en 1873 y en ello tuvo gran peso el asesinato de mi tatarabuelo, cuyas oscuras circunstancias y el empeño de encubrirlo a lo largo de distintos gobiernos saco a la luz en Voces desde el más allá de la historia.  



1Juan Balansó, La familia real y la familia irreal, Planeta, Barcelona, 1993.

miércoles, 3 de agosto de 2016

Maquinaciones de Fernando VII: el ingreso de Vicente Puig Romero en el Real Seminario de Nobles de Vergara



Real Seminario de Nobles de Vergara en Guipúzcoa.

El 2 de junio de 1815 firmaba Vicente Puig Formenti la solicitud de admisión de su hijo mayor, Vicente, de casi doce años, en el Real Seminario de Nobles de Vergara. Ni de lejos imaginaba la trampa que le tendería Fernando VII cuando escribía que dirigía carta al Rey por el conducto que las órdenes de S.M. me han señalado. Confiaba ciegamente en las facilidades que Fernando VII le había dado a pesar de haberse hecho pública la inexistencia de fondos para mantener a los seminaristas. El director responde el 22 de junio de 1815 a Vicente Puig que solo podría ser admitido si los gastos corrían por cuenta del Real Erario, es decir, del bolsillo de Fernando VII, lo que implicaba gestiones especiales en la corte dependientes de la real mano que pondrían en jaque a la numerosa familia de Vicente, acantonado por entonces en Guipúzcoa, donde se ubicaba dicho establecimiento.

Miguel de Lardizábal y Uribe, direcrtor del Real Seminario de Nobles de Vergara. Retrato realizado por Goya en 1815.


El fatídico instante en que el soberano absoluto puso los ojos en Gertrudis Romero, esposa de Vicente Puig, cambió el rumbo de sus existencias para siempre. Vicente Puig sobraba en los planes del absoluto, y es así como ella queda embarazada en ausencia de su marido. Al poco de confirmarse su estado fallece misteriosamente en Pamplona Vicente Puig incluyéndose un certificado falso de su defunción en los trámites de la viudedad. Curiosamente en un castillo de Pamplona es encerrado el director del seminario, Miguel de Lardizábal y Uribe, que por las fechas en que atendía la solicitud de Vicente Puig se hallaba en plena gestión secreta del próximo enlace del déspota con María Isabel de Braganza. Este personaje que desde 1814 había ocupado el importante cargo de Ministro General de Indias cae en desgracia por las fechas en que la extraña muerte de Vicente Puig deja el camino libre a Fernando VII para que  Gertrudis se convierta en azafata de la nueva reina en marzo de 1816, seis meses antes de que se contrajera el enlace real.



El Real Seminario de Nobles de Vergara tenía gran prestigio y allí se educaba la élite de la sociedad de aquel tiempo. En esta institución descubrió el wolframio Fausto Elhuyar, y vinculados a su historia se hallan nombres de prestigio como los de Félix María Samaniego, el conde de Peñaflorida, Valentín de Foronda y el mismo Miguel de Lardizábal y Uribe, entre otras personalidades. Vicente Puig Romero nunca llegó a ser alumno y a cambio, hubo de convertirse en tutor de sus hermanos al quedarse huérfanos cuando el absoluto decidió deshacerse del juguete en que había convertido a Gertrudis Romero, haciéndose a cargo de los gastos del oficio funeral de secreto de la ex azafata y madre de tres presuntos hijos de Fernando VII. El ensañamiento del absoluto con esta familia les sume en años de indigencia hasta que algo inesperado lleva al déspota a cambiar su actitud y estar dispuesto a todo tipo de concesiones. Los oscuros secretos de Fernando VII pesaban demasiado. 

Fausto Elhuyar, profesor del Real Seminario, donde descubrió el wolframio.

domingo, 17 de julio de 2016

El pasado secreto de los Borbón empieza a destaparse con la muerte de José Puig Romero


El pasado tenebroso de los hermanos Puig Romero junto al déspota Fernando VII empezaba a destaparse en 1863 con la muerte de José, un año mayor que su hermano Federico, supuesto padre secreto del príncipe Alfonso, nacido el 28 de noviembre de 1857.  Su madre, Isabel II, hija de Fernando VII, se empleaba a fondo en cumplir su principal deber como reina: procrear. No la detuvo en ese regio menester el hecho de que su esposo y primo hermano, Francisco de Asís, funcionara mejor con los de su mismo sexo, según se contaba. Sin embargo, el rey consorte no bajaba la guardia e intentaba averiguar a quién correspondía la paternidad del vástago real de turno. En ello iban sus intereses, pues pactaba con los carlistas e intentaba deslegitimar a su esposa, que era ya ducha en ocultar sus amoríos clandestinos, lo que la convirtió en fiel entusiasta del método de fertilización asistida mediante donantes genéticos para la real estirpe.

Isabel II y Francisco de Asís con el pequeño príncipe Alfonso.


Según se deduce de la existencia de una carta dirigida por su hijo Alfonso cuando ya era rey a los hijos de Federico Puig Romero, a quienes llama hermanos, Federico también tuvo el dudoso honor de ser donante genético, con el resultado del heredero, que reinaría más adelante como Alfonso XII por poco tiempo debido a la tisis que padecía, propia de los Puig Romero y sus descendientes. Entre ellos José, que fallece el 11 de julio de 1863 de tisis laríngea. Era el mayor de los Puig Romero que quedaba vivo, y para quienes conspiraban contra Isabel II tenían gran interés los papeles que poseyera José si en estos pudiera sacarse a la luz lo que fue tan grave para que Fernando VII cambiara del mayor despotismo hacia esta familia a estar dispuesto a todas las concesiones. 

Se trataba de un pasado secreto y tremebundo que incluía la muerte falseada del padre de Federico que deja el camino libre a  Fernando VII para  llevar a palacio a su viuda hasta que se cansa de ella y costea su funeral secreto.  A esto se añadía el peligro de que se destapase la cortina de humo que en 1858 se lanzó sobre la paternidad de Alfonso XII mediante una onda expansiva de rumores para hacerla recaer sobre Enrique Puigmoltó y Mayans, que mantenía estrechos vínculos de amistad con Federico Puig Romero, lo que facilitó que el triste papel de Federico pasara desapercibido. Un donante genético más para la estirpe Borbón, cual había sido su madre, Gertrudis, con el padre de Isabel II. A ambos se les había impuesto este carnal menester por el mero hecho de convertirse juguetes que habían de acatar ser despojados de su dignidad por capricho regio, con las consiguientes muertes prematuras convenientes  que dejan huérfanos y en la indigencia a los Puig Romero.  La historia se repetía años después  con uno de ellos, Federico, asesinado el 22 de junio de 1866 como resultado de una conspiración en la que se halla involucrada Isabel II. La muerte de  José Puig Romero tres años atrás pareció destapar los secretos que a la dinastía Borbón convenía seguir ocultando. 

lunes, 27 de junio de 2016

La dinastía Borbón y el asesinato de Federico Puig Romero




Federico Puig Romero y su presunto hijo Alfonso XII.

El 22 de junio pasado se cumplieron 150 años del asesinato de Federico Puig Romero que es falseado por el gobierno de Isabel II, la cual hace concesiones extraordinarias a su viuda y huérfanos, testigos de la conspiración en su casa y al margen de los sucesos revolucionarios iniciados para derrocar a la reina en el cuartel de San Gil, donde era coronel de artillería Federico.  Los planes revolucionarios, conocidos por el gobierno, son alterados con este asesinato antes de la hora prevista, en su vivienda dentro del cuartel y sin opción de defenderse. El gobierno oculta estos hechos haciendo parecer lo ocurrido como producto de la sublevación y se pacta silencio con su familia, recurriéndose a testigos falsos e informes fraudulentos.


Isabel II.

La reina protege especialmente a los dos hijos huérfanos de Federico, supuestamente hermanos de Alfonso XII, su hijo y heredero, según consta en carta dirigida por este siendo ya rey a sus hermanos Federico y Enrique Puig Romaguera. El secreto de esta paternidad del príncipe Alfonso se mantiene lanzando rumores desde palacio sobre Enrique Puigmoltó y Mayans para así desviar la atención hacia Federico, con un negro pasado de su familia junto a Fernando VII, padre de Isabel II. Federico y su madre hubieron de aceptar sin rechistar el asalto a su dignidad que supuso ser elegidos por su reina y rey, respectivamente, cuyos caprichos se complacían a costa de vidas que estorbaban si era necesario, como sucede con el padre de Federico, cuya muerte en extrañas circunstancias y falsificación de documentos deja el camino libre al déspota para disponer a su antojo de la viuda llevándola a palacio. La historia parece repetirse con Isabel II, que elige a Federico.


Fernando VII.

Pero si la muerte de los padres de Federico, en que está involucrado directamente Fernando VII, pasa desapercibida en la historia, ocurre lo contrario con la de Federico y otros compañeros de artillería muertos en 1866, que en 1872 son noticia en todos los periódicos originando un conflicto sin precedentes en el cuerpo de artillería que concluye con la dimisión de todos los oficiales del arma y a continuación la del rey Amadeo de Saboya, traído por el general Prim en 1870 tras la salida de los borbones en 1868. Amadeo renuncia a su cargo tras firmar el decreto de disolución del cuerpo de artillería surgiendo a continuación la primera república en España el 11 de febrero de 1873.
El asesinato de Federico Puig Romero el 22 de junio de 1866 sigue sin resolver y en el encubrimiento de cómo aconteció participa la dinastía Borbón en más de un reinado. ¿Por qué interesó también taparlo al general Jorge Vigón, quien fuera preceptor de Juan Carlos I, monarca impuesto por el dictador Franco?



domingo, 19 de junio de 2016

Voces desde el más allá de la historia en CREACIÓN Y TALENTOS


Mónica Ivulich, autora del blog CREACIÓN Y TALENTOS.
El pasado 3 de junio tuve el honor de ser incluida en el blog de la escritora Mónica Ivulich, estudiosa que incurre en múltiples campos además del literario. Publica en diversos periódicos y revistas, es co-directora de la revista GUKA, crea programas en LAIA ES, participa en varios programas culturales y coordina diversas actividades.

Tras haber leído Voces desde el más allá de la historia escribe:
No es fácil encontrar escritores que se dediquen profesionalmente a la Informática, a las Ciencias Matemáticas y Ciencias Físicas, pero, aquí está el caso que rompe las reglas -si las hubiera- y, como ella se declara: es polifacética.
Tal vez por esta influencia científica María Nieves hace una investigación exhaustiva y prolija de la historia que no sólo toca a todos los españoles (y sus descendientes en otras tierras) sino a su propia familia y prosapia, pues habla de su tatarabuelo.
Para lograr esta historia, de forma tan verosímil, ha tenido que recabar mucha información, estudiar documentos, recurrir a numerosos testimonios, hacer cuantiosas deducciones de lógica y, como consecuencia revelar secretos de la realeza y de la sociedad en tiempos del rey Fernando VII.
Creo que su libro es material imprescindible para quienes deseen entrar en la Historia verídica de nuestros ancestros... bueno que -sin duda- mi madre y mi abuelo Helguera  (de Santander) hubieran estado felices de conocer estos detalles y sacar sus propias conclusiones… al menos, yo lo encuentro más que interesante. 


Es más, pienso que será imprescindible para aquellos estudiosos serios de la historia y un ejemplo para los que deseen reescribirla con veracidad fundamentada.

Recibir esta opinión de Mónica Ivulich es para mí una gran satisfacción, puesto que se trata de una persona cultivada que creció en un ambiente de lectura y estudio en su familia. Su abuelo Helguera, como dice ella, de Santander, fue un hombre erudito y crítico del sistema, que emigra a Argentina por no congeniar con las ideas de su padre, que era alcalde. Odiaba la mentira histórica, política y social. Sin duda, he perdido un gran lector.
Podéis leer la entrada completa en el enlace: Blog CREACIÓN Y TALENTOS