Translate

miércoles, 5 de diciembre de 2018

Imágenes de personajes de Alfonso XII y la corona maldita

Recuerdo de un beso a mi abuela Concha.


El 8 de diciembre recuerdo especialmente a mi abuela Concha en aquellas reuniones familiares que se celebraban en casa por el día de su santo. Mi abuela había heredado el nombre de su madre, como era usual por entonces. Muchos años después también acompañaría en la celebración de su onomástica a una prima de mi madre llamada Concha. Todas ellas quedaron inmortalizadas en la novela Alfonso XII y la corona maldita, basada en las investigaciones de mi libro Voces desde el más allá de la historia.

Concha Puig Malo.

Mi abuela Concha fue quien sembró en mí esa inquietud por los secretos de nuestro pasado que estaban por descubrir. Una reina de España relacionada con el asesinato de mi tatarabuelo ocurrido de forma cruenta y en presencia de su familia… Aquellos retazos de vidas aguardaban el momento de entretejer la historia que sumió en dolor e impotencia a tres generaciones de una familia por voluntad regia. El tiempo traería otros retazos más que nos vinculaban a la paternidad secreta del rey Alfonso XII. ¿Tenía que ver ello con la ocultación del asesinato de su supuesto padre?



Tres monarcas impactarían en el transcurso normal de las circunstancias que hubiera vivido esta familia de no haberse visto abocada a su funesta proximidad: Fernando VII, Isabel II y Alfonso XII. 

Fernando VII, Isabel II y Alfonso XII.


Hermanas Puig Malo.
El legado de las tres hermanas Puig Malo (Amalia, la mayor, Concha y Carmen) 


aportaría las claves para desentrañar el inicio de esta historia que deja malditos a los herederos Borbón. Amalia heredaría el nombre de su abuela, la madre de esos dos niños horrorizados durante el asesinato de su padre, el coronel de artillería Federico Puig Romero, víctima de una conspiración que pretendía enterrar el secreto que se ocultaba tras su paternidad regia. Carmen hallaría la prueba que enlazaría esto con el oscuro pasado de su antepasada Gertrudis Romero junto a Fernando VII.

Federico Puig Romaguera y
Concepción Malo Sanz recién casados.
Federico Puig Romaguera,
el mayor de los dos hijos legítimos de Federico Puig Romero, descubriría  la existencia de un hijo ilegítimo de su padre: el rey Alfonso XII. Incluso llegaría a quererle como a un hermano, hasta… Se casaba con Concha al poco de iniciarse el reinado de ese otro hermano. Los secretos pervivirían hasta el día de su muerte.


Enrique Puig Romaguera.
Enrique Puig Romaguera: Mantuvo en secreto mucho más de lo que su hermano mayor imaginaba…

En esta novela histórica la realidad supera la ficción, aunque suene a tópico. Podría haber cambiado nombres como algún lector ha sugerido por la repetición de algunos de ellos. Podría haber omitido datos que a algún que otro lector le han sobrado. Pero no lo he hecho deliberadamente. He querido ser fiel a la realidad y trasladar al lector a ese pasado que no se contó y que sin embargo tuvo peso para cambiar la historia. Porque en esta novela el personaje principal es la historia. Es mi homenaje a la HISTORIA, con mayúsculas, la que aún no se ha rescatado de la impunidad otorgada a los deseos soberanos, la que, al igual que mis antepasados, habrán soportado en silencio otros tantos personajes anónimos que sufrieron el abuso del poder y perdieron su capacidad de elección. 

Con mi madre, siempre inculcando amor a los libros.



sábado, 17 de noviembre de 2018

Primeros lectores de Alfonso XII y la corona maldita



Ayer se inició en Instagram el sorteo de un ejemplar de mi novela Alfonso XII y la corona maldita. Lo organiza Dreambooks tras haberlo leído y publicado una foto con este texto: ‹‹Terminado y enamorada››. Mis agradecimientos para ella y el resto de lectores que  han emitido sus opiniones dedicando un espacio a mi novela en su blog.

Pese al respaldo que da el hecho de que la novela haya sido la ganadora del Premio Hispania de Novela Histórica organizado por Ediciones Altera, como autora me surge el interrogante de cuál será la acogida de los lectores. Comprendo que cada cual tiene sus gustos y preferencias, y todas las opiniones son respetables, aunque algunas a veces resulten chocantes, como sucede en la web Goodreads, donde reciben pésima puntuación autores como Shakespeare, Cervantes e incluso Gabriel García Márquez. Pero como suele decirse, en la variedad está el gusto. Sobre ello habla un artículo que leí hace algún tiempo en El País titulado Los clásicos de la literatura también reciben críticas crueles(1). 


No espero gustar a todos, y me doy por satisfecha con haber hecho vibrar a quienes han captado lo que he intentado transmitir con esta historia. He recogido por ahora algunas de las primeras opiniones de lectores, la mayoría muy jóvenes. Me ha sorprendido gratamente haber logrado interesar en este género de novela a algunos que le tenían fobia:

‹‹Hoy os traigo la reseña de uno de los libros que más me han gustado lo que llevo del año! El género es novela histórica, género que antes tenía como “prohibido”!
Pero gracias a haberme atrevido me he dado cuenta que, cuando te encuentras con buenos escritores, puedes ser muy ignorante, pero podrás entender, seguir y disfrutar este género. Que por cierto, se ha vuelto uno de mis favoritos gracias a este libro de Nieves Michavila›› (Dreamwithbooks, 29 octubre 2018).


Una lectora estudiante lo recomienda para alumnos de segundo bachillerato:


‹‹Sobre todo, lo recomiendo para alumnos de segundo de bachillerato. Lo que estaba leyendo me lo iban contando a la par en clase, pero yéndonos a temas más políticos y no al lío de faldas de Fernando VII al que nos lleva Michavila›› (Hojas de vainilla, 31 de octubre de 2018).


Jorge, apasionado de la historia, la ha leído de un tirón y deja esta opinión:


‹‹Tuve la suerte de tener grandes profesores en el @stellamarisAlmeria como Mari Carmen, José María, Sonia o Julián y sobretodo a mi madre que entre todos despertaron en mi un gran interés por la Historia y hoy día personas como Mari Nieves Michavilla siguen cultivando en mí esa inquietud con obras tan maravillosas como ésta››. Su reseña podéis leerla en este enlace:
Más opiniones de cuentas de Instagram:
Bookeando libros: 7 de octubre de 2018.

‹‹La autora relata muy bien los sentimientos y las emociones, consigue transmitir el miedo en cualquier momento de tensión, y esa sensación de enamoramiento de algunos personajes, en otras. Amores frustrados y sin corresponderse, que poco importa acabar con la vida de otras personas que se interpongan››.
‹‹Me ha gustado mucho la experiencia de leer esta obra, que sin duda, recomendaré, no solo por aquí y mi otras cuentas, sino a mis familiares, aficionados a la historia, y a todo aquel que esté interesado en pasar un buen rato leyendo››.

Apasionada de los libros. 12 de octubre de 2018.

‹‹Aunque son hechos históricos, son interesantes de leer. Y creo que todos deberíamos saber un poco más sobre la historia de nuestro país››.



Sinfonías de papel. 17 de octubre de 2018.



‹‹Solo puedo decir una cosa. SIN PALABRAS!! Una novela completa, tanto históricamente, cosa que me chifla, como la historia en sí. Todo está muy bien hilado y los personajes muy bien definidos. Recomendadísima!!!!!››

 Ladrona de los libros. 26 de octubre de 2018.

‹‹Quería saber qué pasaba con Gertrudis y con sus hijos. Después hubieron momentos dónde estuve a punto de llorar y todo y el libro cuando lo terminé me quedé sin aliento. Me había dejado pasmada. Con el libro he aprendido cosas que seguramente no iba a saber o estudiar nunca. También me dejó con ganas de saber más cosas sobre España como la información que nos transmite la autora››.


Hojas de vainilla, 31 de octubre de 2018.

‹‹Mentiras, secretos, asesinatos, verdades explosivas, líos de faldas, muertes y mucho más en este pedazo de historia, que una vez más nos confirma la pena que da la historia de España y cómo eran los soberanos que aprisionaban al pueblo Español con una mano y a tientas, simplemente por haber sido “hijo de…”››.

Más sobre esta novela podéis leerlo en la entrevista que me ha realizado la revista literaria Galeradas:

Entrevista



sábado, 27 de octubre de 2018

Lo que no se ha contado de las Memorias Íntimas del marqués de Mendigorría





Fernando Fernández de Córdova (1809-1883)



El próximo 30 de octubre se cumplirán 135 años de la muerte del general Fernando Fernández de Córdova, autor de las Memorias Íntimas que dejó encargado se publicaran en cuanto muriera. Su primogénito Luis tardó tres años en cumplir esta voluntad. El 27 de julio de 1886 se anuncia en La Época que previamente a la publicación del libro incluirán fragmentos en el periódico, comenzando ese día con las Jornadas en los Sitios Reales, donde se incluye la famosa anécdota que recoge el marqués de Villa-Urrutia en su libro Las mujeres de Fernando VII (1916) sobre los escarceos de Fernando VII con una viuda, que por cierto me sirvió de inspiración para dar nombre a un capítulo de mi libro Voces desde el más allá de la historia que titulé La hermosa viuda, refiriéndome a mi antepasada Gertrudis Romero.


Añaden en La Época: ‹‹Los que lo conocen saben el mérito de esta obra, que, principalmente, consiste en la copia de datos que la prodigiosa memoria del General Córdova acumuló acerca de los sucesos que llenan tres cuartas partes del siglo actual, desde sus primeros años hasta 1873››. Causa extrañeza esta noticia puesto que en el libro no se incluye la época crucial de 1873 en que llegó la primera república tras el conflicto artillero iniciado en noviembre de 1872 en el que desempeñó un papel preponderante el general Córdova, como ministro de guerra del gobierno de Manuel Ruiz Zorrilla durante los coletazos del reinado de Amadeo de Saboya.

Leyendo estas Memorias no puede negarse el talento literario del general Córdova, dotado además de una gran habilidad diplomática, o quizá camaleónica, dándosele muy bien fraternizar con bandos contrapuestos. A este controvertido personaje he dedicado buena parte de las investigaciones para intentar esclarecer las circunstancias del asesinato de mi tatarabuelo Federico Puig Romero el 22 de junio de 1866. No añado por tanto más de lo que sobre él cito en mi libro Voces desde el más allá de la historia, y me centraré en su primogénito Luis Fernández de Córdova y Remón Zarco del Valle, mayor de sus tres hijos y heredero del título de marqués de Mendigorría. Di con él casualmente en mi investigación y despertó mi interés su vida, prematuramente cortada a los 52 años por una muerte violenta.

El Heraldo, 13 de febrero de 1906
Militar del arma de infantería, como su padre, el 26 de enero de 1891 se anota en su hoja de servicios que ha donado los beneficios de la venta de las Memorias Íntimas, que ascienden a 50000 pesetas, al Colegio de Huérfanos del Arma, lo que no deja lugar a dudas acerca del éxito del libro. Ciertamente, Córdova tenía muchas anécdotas que contar, bastantes de ellas guardadas para sí. Conoció personalmente a dos hombres muy cercanos a Isabel II: el duque de Baena (José María Ruiz de Arana), a quien se achaca la paternidad de la infanta Isabel, más conocida como la Chata, y también a Miguel Tenorio de Castilla, a quien el autor especializado en temas borbónicos, José 

Infanta Isabel (La Chata)

María Zavala, atribuye casi con seguridad la paternidad de la infanta Paz, y quizá  la de las infantas Pilar y Eulalia.



Infanta Pilar

Atrás quedaban las circunstancias que llevaron a la ex reina Isabel II a desterrar al general Córdova en 1868. La relación entre su heredero Luis con la familia real era inmejorable, tanto como para ser nombrado ayudante de campo del rey Alfonso XIII el 11 de octubre de 1905, cargo que le duró apenas hasta el 13 de febrero de 1906, cuando su muerte a causa de un disparo en su casa saltó a los periódicos, dándose finalmente por hecho que se trataba de un suicidio. En La Correspondencia afirman que el móvil pudo ser ‹‹una enfermedad mental que padecía desde hace pocos días››. En El Heraldo se dice que se hallaba aquejado de hace tiempo de una dolencia y el 8 de diciembre sufrió un acceso mental y desde aquel momento no volvió la tranquilidad a su espíritu.

Infanta Eulalia

En el expediente del caso se hallan contradicciones en los testimonios, hablándose de que padecía una enfermedad que afectaba su intelecto, lo cual resulta paradójico con que se le concediera un nombramiento tan importante como ayudante del rey. Tampoco se especifica desde cuándo la padecía, ni hay constancia de que se hubiera dado de baja por enfermo en los últimos días. El nombramiento se produce por las mismas fechas de su precipitada boda con la viuda de su amigo Fernando Jordán de Urrías y Ruiz de Arana, sobrino del presunto padre de la Chata. De este matrimonio quedaron tres hijas y un hijo. El 1 de enero de 1905 Luis Fernández de Córdova cambia su testamento abierto de 15 de marzo de 1904 por uno cerrado que contiene una cláusula especial en la que lega una asignación mensual al hijo de su amigo, menor de edad, sin mencionar para nada a sus hermanas ni dejar entrever que se casaría con la viuda a finales de año, muy poco antes de morir por un disparo de revólver. Este protegido de Luis tiene como madrina de bautizo a la ex reina Isabel II.

Infanta Paz
De la correspondencia que hallé en la Real Biblioteca entre Luis, marqués de Mendigorría, y la infanta Paz, por 1891, se obtienen datos muy interesantes, como la especial relación entre Luis y la infanta Eulalia, quedando patentes continuas referencias del estrecho vínculo que mantiene la infanta Paz con Miguel Tenorio, en la línea de la teoría de Zavala respecto a la paternidad de la infanta Paz. En su libro Bastardos y Borbones Zavala se apoya en que Miguel Tenorio nombró a la infanta Paz su heredera universal, lo que se concreta a la muerte de este en 1916.  Bastantes años antes, en 1891, la infanta Paz le escribe a Luis sobre las Memorias Íntimas: ‹‹Al llevárselo a Tenorio dice no haber leído en su vida nada más interesante. Ya me ha devuelto el primer tomo que he empezado a leer››.

lunes, 8 de octubre de 2018

Lanzamiento de Alfonso XII y la corona maldita




Desde que recibí la llamada de Ediciones Altera diciéndome que había ganado el Premio Hispania de Novela Histórica han pasado ocho meses para el alumbramiento de Alfonso XII y la corona maldita. Pero han sido muchos los años de trabajo e investigación invertidos, recogidos en mi libro de ensayo Voces desde el más allá de la historia. El ensayo y la novela son dos libros de estructuras muy distintas pero con un eje común: una historia estremecedora que se ha intentado ocultar, llegándose a falsear documentos e incluso libros con participación de algún historiador. Rescatar todo ese pasado enfrentándome a tantas dificultades no fue nada fácil, y solo puedo atribuirlo a mi gran motivación de reivindicar a estos antepasados que se vieron inmersos en situaciones que no buscaron y tuvieron que aceptar por imposiciones regias.


Todo lo que en el primer libro me limito a exponer, hasta donde mi investigación permite deducir, en la novela queda plasmado como una reconstrucción lo más verosímil posible, porque  no quiero desfigurar estos hechos reales en la ficción, sino más bien recrearlos y conducir al lector hacia esos acontecimientos desde el punto de vista de los personajes y sus emociones.



En esta novela hay gran parte de mí; de hecho, soy un personaje más. Tres generaciones de mis antepasados vinculados a sendos monarcas de la dinastía Borbón (Fernando VII, su hija Isabel II y el hijo de ella, Alfonso XII) conducen a una trama donde hay asesinatos, muertes silenciadas, relaciones extra maritales, intrigas palaciegas e intereses políticos que van armando el puzzle para resolver el asesinato de Federico Puig Romero y descubrir el pasado de sus padres junto a Fernando VII, reviviéndose la historia bíblica de Betsabé. El legado maldito que recae en Alfonso XII queda recogido en las páginas de esta novela, que tiene, entre las dedicatorias del comienzo, una dirigida a todos aquellos que han sufrido el abuso del poder y han sido privados de la capacidad de elección.


viernes, 14 de septiembre de 2018

Masters falsos en la política española: ¿truhanes de la tercera fase?




La picaresca española en la esfera política haría las delicias del marqués de la Cañahueca, protagonista del libro Manual del buen truhán. Ciertamente, están de rabiosa actualidad algunas de las enseñanzas que impartía a sus canallescos pupilos: ‹‹Para llegar a la cúpula hay que ser un crápula››, ‹‹Un buen mentiroso siempre sale airoso››, ‹‹Sé corrupto siempre y cuando escurras el bulto››… Veamos qué tiene que decir este inescrupuloso maestro respecto a la política:

‹‹Quien oficialmente ejerce de político maneja los negocios de estado. Lo que no se sabe es si estos son sucios o transparentes. Como es de esperar, el marqués de la Cañahueca congeniaba con los del primer grupo. Los políticos han de dominar el arte de la manipulación oratoria, y es difícil creer a alguno en particular cuando se les cree a todos en general. Digan lo que digan, convencen. Siendo este el perfil básico de un timador, el marqués, como muchos otros, los englobaba a todos por igual.

De haber tenido el marqués modo de alternar con estos potenciales timadores (no siempre lo son, Dios me libre de afirmar tal), su Clan del crimen se habría extendido hasta límites insospechados. Pero debía conformarse con su cantera de raposos, de los cuales tan solo un reducido número pertenecía a la tercera fase. La mayoría, de mucha voluntad y pocas luces, no pasaban de la primera. No obstante, el marqués de la Cañahueca no desperdiciaba a ninguno. Los trabajos más lacayiles corrían a cargo de estos catecúmenos, de modo que en lo concerniente a golpes se compensaba calidad con cantidad.››



Sin duda, el legado maldito que deja el marqués de la Cañahueca en el libro Manual del buen truhán puede ser de mucho provecho para ese sector dirigente que se rige por máximas como ‹‹Aumenta tus emolumentos a costa del resto de jumentos››. Para el resto de lectores, puede resultar un libro muy divertido pero que no por ello deja de tener un trasfondo que invita a la reflexión.




domingo, 2 de septiembre de 2018

Entrevista en Revista Pasar Página





Ya con fecha para la salida a la venta de mi novela Alfonso XII y la corona maldita espero poder colmar las expectativas que me hicieron acreedora del V Premio Hispania de Novela histórica. Han sido meses intensos desde que recibí esa llamada en enero de este año hasta hacer efectiva la entrega del premio el 23 de abril y, ahora, su próxima publicación, el 2 de octubre.


Con Almudena Gutiérrez y Luis Folgado, director de Editorial Altera.
   
Desde el día del fallo se han sucedido emociones, vivencias y trabajo de promoción de mis libros publicados, uno de ellos el ensayo cuya investigación dio pie a la novela premiada: Voces desde el más allá de la historia. Dos géneros muy distintos pero un eje común: una historia oculta que saco a la luz gracias a una exhaustiva investigación que espero de pie a que otros investigadores tomen el relevo y amplíen el camino que he iniciado.

Sobre esto y muchos más aspectos de mi trabajo y de mi personalidad he hablado con la redactora jefe de Revista Pasar Página, Almudena Gutiérrez, que se halló presente en el acto de entrega del Premio Hispania el pasado 23 de abril, cuando tuve oportunidad de mantener una animada charla con ella ese día de celebración. En esta entrevista publicada el 1 de septiembre me ha dado la oportunidad de dar a conocer más aspectos de mi trabajo y de mí, y esto creo que puede resultar interesante para los lectores.





  








Animo a no perderse esta revista de la que se publica un ejemplar a principio de cada mes y puede descargarse en pdf desde su página Facebook. Tiene entrevistas, relatos, reportajes de actualidad, recomendaciones literarias, crónicas... Su equipo consigue un resultado de calidad y merece difusión.

Os facilito los enlaces a mi entrevista en la Revista Pasar Página,  al número completo de la revista donde está incluida mi entrevista (págs. 25 a 28), y la página Facebook de Revista Pasar Página.

Entrevista a Nieves Michavila en Revista Pasar Página.

Revista Pasar Página Número 10.


Página Facebook de Revista Pasar Página (para usuarios de facebook).


Muchas gracias a Revista Pasar Página y a los lectores que confían en mí.  Me esforzaré cada día más para no defraudarles.

jueves, 2 de agosto de 2018

Azafata de la reina María Isabel de Braganza



Nunca olvidaré mi primera visita al Archivo de Palacio, cuando tuve entre mis manos el expediente de mi antepasada Gertrudis Romero. Hasta entonces mi investigación se centraba en su hijo Federico Puig Romero: la intervención del estado en el falseamiento de las auténticas circunstancias de su asesinato y la vinculación de ello a la posible paternidad secreta de Alfonso XII. Pero había algo que llamó mi atención desde el principio: las prematuras muertes de los padres de Federico y el nombramiento de su madre Gertrudis como azafata de la reina María Isabel de Braganza.

María Isabel de Braganza.

Las sensaciones que se agolparon esa tarde en el Palacio Real fueron demasiado intensas. Recogía trozos de la vida de aquella mujer cuyo destino había cambiado abruptamente de la noche a la mañana, dejando de ser la respetada esposa de un militar para ser despojada de su dignidad, de su marido y del tiempo que podía compartir con sus siete hijos, a los cuales ya debía atenerse a visitar cuando sus ocupaciones de palacio se lo permitieran. La aparente dignidad de pertenecer a la Real Servidumbre, un honor reservado a la nobleza, se le concedía a ella, mujer del estado llano, por voluntad del déspota Fernando VII, cuyo encuentro con la familia Puig Romero desencadenaría la viudedad de Gertrudis y su total dependencia del monarca, a cuyos caprichos debía someterse sin rechistar, aunque ello supusiera ser cómplice en el adulterio del rey con ella misma. Algo tan retorcido que tuvo que llevar consigo el tiempo que duró esta reina, poco más de dos años.

Sala de Tronos del Palacio Real de Madrid.

Cuando se produce la boda real de Fernando VII con María Isabel de Braganza, en septiembre de 1816, ya hacía tres meses que Gertrudis había dado a luz a una niña nacida en palacio, donde residía desde marzo como azafata de la futura reina, poco agraciada pero bondadosa, culta y gran aficionada al arte. De hecho, gracias a su iniciativa se reunieron obras en posesión de la corona para colocarlas en un museo real, que en el futuro sería el mundialmente conocido Museo del Prado, fundado el 19 de noviembre de 1819,  año siguiente a la muerte de la joven reina a causa de su malogrado segundo embarazo.  En agosto de 1817 había dado a luz una niña que vivió apenas cuatro meses. De la etapa previa a ese parto de la reina he hallado una curiosa referencia de la vida de su azafata Gertrudis en un aviso del Diario de Madrid de 10 de junio de 1817:

Habiéndose perdido al anochecer del día 8 del corriente una pulsera de un hilo de corales con su broche de oro desde el Prado, calle del mismo nombre, botillería que hay a la izquierda de dicha calle, y desde allí hasta la del Príncipe hasta el esquinazo de la de las Huertas; se suplica a quien la haya encontrado la entregue a Doña Gertrudis Romero Puig, azafata de la Reina Nuestra Señora, que vive en Palacio, cuarto num. (61, 67 o 69), a que enseñará la compañera, y dará el correspondiente hallazgo.


Gertrudis residía en la calle de las Huertas. Hacia allí se dirigía desde la botillería, un establecimiento de la época donde se expendían bebidas y helados y en algunos casos funcionaban como un café. Concretamente esta botillería del aviso era con toda probabilidad la denominada Los Valbases, situada en calle del Prado, donde se produce la pérdida de la pulsera de Gertrudis. Esto era cinco días después de conceder el rey plaza de colegialas del Real Colegio de Santa Isabel a las dos hijas de Gertrudis, Encarnación y Javiera, en régimen de internas.  Quizá ese fue el motivo por el que obtuviera Gertrudis permiso ese día para ir a su casa a dormir. Le quedaban por encaminar sus cinco hijos varones, el tercero de ellos Federico, que años después habría de vivir junto a la heredera del rey un destino similar al de su madre: despojados ambos de dignidad y sujetos a cumplir los caprichos regios intercambiando genes; los hijos de Gertrudis, de oculta paternidad, y el de Federico, un futuro rey. En común tendrían también, tanto  madre como hijo, muertes silenciadas por la corona.

Imagen actual del Real Colegio de Santa Isabel de Madrid, en la calle de Santa Isabel.

Aquel suntuoso palacio donde se habían fraguado tantas desdichas para Gertrudis y su familia me restituía  el legado de su historia en el expediente de Gertrudis y luego muchos otros que fueron aportando datos a mi investigación. Pude asomarme a sus vidas como en una máquina del tiempo y descubrir hechos ocultos que he dado a conocer en mi ensayo Voces desde el más allá de la historia (Incipit Editores, 2015), limitándome a lo  estrictamente documentado y abriendo interrogantes al lector a partir de la información aportada.


Pero bullía en mí la necesidad de dar vida a estos personajes que parecían clamar su lugar en la historia. Lo vivido y sentido por sus protagonistas, así como todos los misterios por resolver planteados en el ensayo, saldrá a la luz en breve en la novela histórica Alfonso XII y la corona maldita, ganadora del Premio Hispania de Novela Histórica 2017, que será publicada por Ediciones Altera el 2 de octubre de 2018. La historia permanece viva aunque se haya pretendido enterrar.