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viernes, 3 de julio de 2020

Sueños de escayola, de José Vte. García Torrijos





«Fuimos víctimas de la negligencia del franquismo, hoy somos los grandes olvidados de la democracia».

Así de rotundo es el autor de la magnífica novela Sueños de escayola, que he terminado de leer hoy sin poder aguardar más para plasmar la honda impresión que me ha causado, siendo este libro uno de los que incluyo en la categoría de reseñables y más que recomendables.

En este tiempo en que la literatura se está condicionando cada vez más a lo políticamente correcto y los autores vemos constreñida nuestra libertad creativa para no ser censurados si no damos visibilidad a todos los colectivos, Sueños de escayola surge como un referente único en su categoría, adentrando al lector en un universo desconocido y muchas veces oculto por nuestra sociedad española, en la que ya se catalogan 37 géneros y 10 orientaciones sexuales, contrastando ello con la ignorancia que se muestra ante la realidad de un colectivo que forma parte de la historia de España y, sin embargo, es invisible para la mayoría.

José Vicente García Torrijos en la Feria del Libro con su familia.

Hablamos de los niños de la polio que sufrieron el calvario de esta enfermedad que pudo haberse evitado con la vacuna que fuera de España se empezó a aplicar entre 1955 y 1963. Entre los miles de contagiados en España se halla José Vicente García Torrijos. Su experiencia vital es una fuente invaluable para mostrarnos esa otra realidad que se vivía en la España del NODO edulcorada con las películas de Marisol y Rocío Durcal.

La novela te atrapa desde la primera página, conduciendo al lector de una forma muy visual, cinematográfica, como él mismo diría, tan aficionado como es al cine, algo que sin duda se trasluce en su estilo literario. Su prosa es ágil y sin embargo salpicada de belleza, logrando que sintamos, vibremos y nos identifiquemos con las vivencias del niño Pablo y los tres amigos que hace en el sanatorio de la Malvarrosa, donde tiene que iniciar una nueva vida, apartado de su familia. La novela tiene mucho de su propia experiencia, aunque como el mismo autor afirma cuando le preguntan sobre ello, hay muchos personajes inventados. No sé si ese primer amor que aparece en la novela pertenece a una u otra categoría.


Presentación de Sueños de escayola en el Hospital de la Malvarrosa en noviembre de 2019. Le acompaña Antonio Andújar Castro.

La labor de documentación que José Vicente ha realizado es muy completa y nos permite asomarnos a ese día a día de aquellos niños y niñas que convivían con el dolor, la soledad y su limitación física. Y en medio de todo ello hay sitio para la alegría, esperanza, ganas de vivir y excelentes muestras de compañerismo, solidaridad y amor. Bajo la mirada de unos niños, que no por su limitación dejaban de hacer travesuras, nos asomamos a ese trozo de historia que quedó atrapada entre las hileras de camas recogiendo los rayos de sol en la playa, con rehabilitación diaria, rezo del rosario y cirugías, ansiando la llegada del momento de poder regresar a casa. 


José Vte. García Torrijos (derecha). A su izquierda, Paco Arenas, Nieves Michavila, Antonio Andújar Castro y Alfredo Cot.
(Presentación de Estrellas y cedros sobre fondo blanco, de Antonio Andújar Castro en enero de 2020)

En este marco y contexto histórico el autor es capaz de hacernos sonreír, llorar, vibrar y llenarnos de expectación ante las múltiples situaciones que nos tienen en vilo y leyendo con ansiedad página a página a ver cómo se van resolviendo. En definitiva, una novela que llega al corazón y contribuye al conocimiento de una etapa de nuestra historia que todavía colea en aquellos niños supervivientes de la polio que hoy siguen en su lucha para dar visibilidad a la enfermedad que en esta etapa de su vida les está haciendo acusar el síndrome Postpolio. Por ello requieren el reconocimiento y apoyo de nuestra sociedad, ahora más que nunca.

Para conocer al autor de un modo desenfadado y ameno, os invito a la entrevista que le realizamos desde AMA Libros Antonio Andújar Castro, Paco Arenas y yo en este enlace al vídeo en youtube.

Sobre el autor: José Vicente García Torrijos nació en Madrid (1959), aunque reside hace mucho en Valencia. Casado y con dos hijas, es autor de muchos relatos con los que ha participado en diversas antologías, obteniendo además galardones en la asociación CLAVE, Diario Levante EMV y Junta Municipal de Patraix. En 2018 inicia una colaboración quincenal en el diario digital es.diario.com/comunidad valenciana, abordando temas de discapacidad y personas con funcionalidad diversa.

Obras publicadas: Despertar (2012), Sueños de escayola (2015, primera edición), Cometas cruzando el sol (2019) y Sueños de escayola de Editorial Carena (2019, segunda edición).
Antologías en las que ha participado: Crónicas de la muerte dulce (2012), Umbral de la locura (2015), La luz entre las palabras (2017), Sueños en la mirada (2017) y Treinta hombres fascinantes en la historia de Valencia (editorial Vinatea).

domingo, 21 de junio de 2020

La hermana de Isabel II que también lo era del padre de su heredero Alfonso XII

Estampa de Isabel II niña, realizada en Calle de las Huertas 3, donde murió Gertrudis Romero en 1824.

Hija de rey, hermana de reina y de padre de rey, del que era tía por partida doble: de su hermana menor Isabel II y de su hermano mayor Federico Puig Romero. No es un juego de adivinanzas, pero bien podría ser el guion de una serie basada en hechos reales que superan a la ficción y destapan una historia que permaneció oculta en el entorno de la corona por los testigos de las andanzas de Fernando VII y su hija Isabel II, vinculados estrechamente por lazos de vida y muerte a la familia Puig Romero.



Portada del expediente de Gertrudis Romero conservado en el Archivo General de Palacio.

El 22 de junio de 1816 nacía en Madrid Gertrudis Puig Romero, bautizada en la parroquia de San Sebastián como póstuma de Vicente Puig, militar que no llegó a participar en la concepción de esta niña, habiendo sido alejado de su familia por designios de Fernando VII, encaprichado de su hermosa mujer, Gertrudis Romero. La novela Alfonso XII y la corona maldita contiene parte de este argumento que poco o nada dista de la realidad sacada a la luz en el libro de investigación Voces desde el más allá de la historia. Los hechos desencadenados por esta nefasta unión de Gertrudis con el monarca traerían consecuencias a lo largo de tres reinados.


Certificado del cirujano de la Real Familia sobre un mal parto de Gertrudis Romero.

El 22 de junio sería una fecha luctuosa desde el mismo nacimiento de esta niña en 1816. El mismo día, cincuenta años después, sería asesinado su hermano por parte de madre Federico, ocultándose las auténticas circunstancias por el gobierno de su hermana por parte de padre, la reina Isabel II. En este asesinato, que semeja un thriller histórico, se hallan involucrados altos personajes, militares y palaciegos. Queda patente la necesidad del secreto y ocultación de estos hechos por Isabel II, su heredero Alfonso XII y el de este, Alfonso XIII, llegándose con este fin a actuaciones que pesarán en la historia de España.

Fernando VII e Isabel II.
                         
Federico Puig Romero y Alfonso XII.
El proceso que he seguido para obtener toda esta valiosa e inédita información ha sido arduo y complejo, al tener que enfrentarme a desaparición de documentos y falseamiento de datos. Me ha ayudado mucho mi entrenamiento analítico con las matemáticas y la colaboración de mi madre en los trabajos de tantas consultas de libros y expedientes en diversos archivos y bibliotecas. No sobrevivió para ver el resultado final plasmado en Voces desde el más allá de la historia, que le dedico como homenaje a tanto que tiene este libro de ella.

La gran pregunta es: ¿por qué ningún autor ha sacado antes esto a la luz? De hecho, posteriormente a la edición de estas dos obras mías, se han publicado otros libros  que tratan la vida de Isabel II y no citan mis hallazgos, dando como ciertos los mitos que  se han transmitido a lo largo de años de silencio sobre estos hechos molestos que no interesaba dar a conocer.

Como respuesta a los últimos libros publicados, solo puedo decir que sus autores probablemente no han contrastado todas las fuentes posibles, o habrían dado con mis libros. Y de leerlos, no aceptarían tan fácilmente las historietas que se han contado, o al menos, las cuestionarían. Respecto a por qué no ha sido conocida esta información por ningún historiador o biógrafo, incluida mi admirada Isabel Burdiel, catedrática que avaló mi libro para ser presentado en la facultad de Geografía e Historia de Valencia por sus importantes aportaciones, la respuesta es sencilla: yo tenía algo que todos esos historiadores no tenían: el testimonio que me llegó directamente de mi abuela acerca del asesinato de su abuelo, Federico Puig Romero, en presencia de sus hijos, siendo el mayor de ellos el padre de mi abuela. También llegó a mí el conocimiento de una carta firmada por Alfonso XII dirigida a sus dos hermanos Puig Romaguera, hijos legítimos de Federico Puig Romero, lo que convierte a mi tatarabuelo en el mismo del rey emérito, Juan Carlos de Borbón.
Fotografía de Federico Puig Romero con su esposa y sus dos hijos, tomada apenas dos meses antes de su asesinato en presencia de su familia.

Y por último, cabe recordar, que en el encubrimiento del asesinato de Federico Puig Romero y toda la historia que hay detrás de ello, participa activamente un historiador de renombre, Antonio Pirala, que funde todas las versiones contradictorias en una sola, recurriendo a falsear datos, como demuestro con fuentes documentales. La inmensa mayoría de historiadores toma por válida esta versión sin consultar las fuentes originales que yo sí he contrastado. Antonio Pirala hizo un gran trabajo para ocultar las auténticas circunstancias del asesinato de Federico Puig Romero el 22 de junio de 1866. Por esas curiosidades del destino, Antonio Pirala fallecería también un 22 de junio, en el año 1903.

miércoles, 3 de junio de 2020

Oficios viles no aptos para la nobleza



Que el trabajo dignifica al hombre parece ser algo que poco o nada tiene que ver con la nobleza española, al menos en siglos pasados, cuando se denominaba oficios viles o mecánicos a todos aquellos que entraban en la categoría de artesanales o manuales. Estos correspondía ejecutarlos a la plebe, que en ningún modo podía mezclarse con la nobleza, dedicada a menesteres tales como el ejercicio de las armas y el mantenimiento del honor, así como a vivir de las rentas feudales. Estaba entonces muy mal visto ganarse la vida trabajando. Los militares, asociados por entonces a la nobleza, eran dentro de esta categoría los que tenían condiciones más duras, e igualmente algunos sectores del clero que se ocupaban en trabajos sin fines productivos, guiados por su ascetismo.

En esa línea de que el trabajo era para los nobles algo indigno, vendría bien incluir aquí la nota humorística con el refrán Antes caer bajo que buscar un trabajo, que se aplicaba el marqués de la Cañahueca, personaje de mi novela Manual del buen truhán (la tilde es adrede), y no iba descaminado en que esto lo dijera alguien con título nobiliario, aunque solo se tratara de su nombre de guerra. Dejando las bromas aparte, en la documentación que he ido recopilando a lo largo de mis investigaciones, he hallado numerosas pruebas que van en la línea de considerar de gran dignidad y nobleza no dar golpe, y de mucha vileza los trabajos que requieren esfuerzo.

Informe de limpieza de sangre de Gertrudis Romero en 1802.

La primera pista la hallé en el informe de limpieza de sangre de mi antepasada Gertrudis Romero en los trámites iniciados en 1802, cuando solicita licencia para casarse con ella Vicente Puig, militar perteneciente a los Reales Ejércitos. Por aquel entonces, para que un oficial pudiera acceder a los beneficios del Montepío Militar y optar a pensión su viuda y huérfanos en caso de fallecimiento, se exigía que las contrayentes pertenecieran a la nobleza o fueran hijas de militares. Si no era este el caso, se requería un exhaustivo informe de limpieza de sangre que debía solicitar el padre de la novia, y en el que debía acreditarse que tanto los padres, como varias generaciones más de sus antepasados, ejercían oficios que no eran viles, y que además ‹‹eran reputados cristianos viejos, limpios de toda mala raza, como son judíos, moros o recién convertidos a nuestra santa fe católica››.
  
Del informe de limpieza de sangre de Gertrudis Romero.
                                                
Inicia los trámites en Salamanca Benito Piñeyro Romero, suprimiéndose más adelante a Gertrudis el primer apellido paterno, quizá para intentar desligarla de posibles cuestionamientos acerca de la naturaleza mecánica del oficio de su padre, algo que se discute en el expediente, después de haber superado los requisitos de limpieza de sangre en sus antepasados. Se plantea la duda de que el oficio de Sacristán Mayor de don Benito se tiene en Salamaca por mecánico. En su empeño por lograr la ansiada licencia, alega Vicente que ‹‹ese obstáculo se desvanece por la Real orden de 18 de marzo de 1783, por la que no tan solo declara S.M. por honestos y honrados los oficios de curtidor, herrero, sastre, zapatero, carpintero y otros, sino que tampoco han de perjudicar para el goce y prerrogativas de la Hidalguía a los que la tuviesen, aunque los ejercieses por sus mismas personas…››.

Carlos III.

Tal real orden cambiando la rancia legislación fue emitida por Carlos III, quién sabe si inspirado en las tendencias viles que manifestaban sus reales vástagos Carlos y Antonio Pascual. El primero de ellos reinaría en 1788  como Carlos IV hasta ser destronado en 1808 por su infausto heredero Fernando. Tanto Carlos IV como su hermano el infante Antonio Pascual eran muy dados a las manualidades. Se dice que Carlos IV era un excelente relojero, y su hermano Antonio Pascual se entretenía en realizar  bordados y tapices, amén de trabajos de carpintería y cerrajería. Derogada la vileza de estas actividades por su resignado padre, dejaron de ser mal vistos estos oficios desempeñados con esmero por los integrantes de la familia real que ocupaban sus abundantes horas muertas en estas ocupaciones.

Carlos IV.


Con todo ello, tres años después de esta real orden, todavía quedan reminiscencias en los documentos que he estudiado de los hermanos Guillelmi Andrada y Vandervilde (Jorge Juan, Juan y Antonio), solicitando su ingreso en la Orden de Caballeros de Santiago. Superar esta prueba requería acreditar nobleza desde al menos 1507. En el interminable expediente, con árboles genealógicos completos y elaborados testimonios, recojo uno de ellos, acreditando el merecimiento y categoría de alta nobleza, cuando asegura que ‹‹son cristianos viejos y que nadie se ha dedicado a mercader, cambiador ni oficio mecánico, y se han mantenido por el contrario con el esplendor correspondiente a sus rentas y sueldos››. A esta fehaciente prueba de nobleza añade, para incidir más en la categoría del pretendiente, que ‹‹este acostumbra mantener y andar a caballo››, lo cual nos da idea del status que esto confería entonces. Dice además que  ‹‹ni él ni su familia han sido castigados por el tribunal de la inquisición pública ni secretamente››.





Retrato de Jorge Juan Guillelmi, debajo del del conde de Gazola, en el Museo del Colegio de Artillería de Segovia.


Pruebas para los aspirantes a ingresar a la orden de Caballeros de Santiago, solicitadas en 1786 por los tres hermanos Guillelmi Andrada Vandervilde Jorge Juan, Juan y Antonio.

Cambiando el caballo por un modelo de automóvil de alto standing, quizá adquirirían por derecho propio el título de Caballeros de Santiago bastantes integrantes de nuestra esfera política, al menos en lo tocante a no ejercer ningún trabajo de esfuerzo y tener derecho a dignidades y plebendas impensables para el pueblo llano entregado a su vil mano de obra…

sábado, 16 de mayo de 2020

Isabel Burdiel, ganadora en los premios de la Crítica valenciana



Hoy se han fallado los XXXIX Premios de la Crítica Valenciana organizados por la Asociación Valenciana de Escritores y Crítios Literarios (CLAVE). Lo he vivido con gran emoción, en primer lugar, por ser la primera edición de estos premios desde mi reciente nombramiento como parte de la junta directiva del reelecto presidente de la asociación Juan Luis Bedins, a comienzos de enero. Y en segundo lugar, porque en el área a mi cargo, de Novela Histórica, el primer evento que empecé a organizar fue con Isabel Burdiel, por la que siento gran admiración y gratitud. Mi más sincera enhorabuena para ella por este merecido galardón obtenido con su biografía de Emilia Pardo Bazán, publicada en 2019 por Ediciones Taurus.

Isabel Burdiel.
                  

Isabel Burdiel ya había obtenido el Premio Nacional de Investigación de Ediciones Taurus por su biografía de Isabel II, publicada en 2010. He sido gran admiradora de su trabajo, para mí un referente durante el largo proceso de investigación de mi libro Voces desde el más allá de la historia, que finalmente logré publicar después de muchas trabas en 2015 (Incipit Editores). Buscaba el reconocimiento a este trabajo que saca a la luz hechos inéditos en los que está involucrada Isabel II, y me atreví a solicitar presentarlo en la Facultad de Geografía e Historia de Valencia donde Isabel Burdiel es catedrática, y dada la temática de mi libro, fue ella a quien se me asignó para evaluar mi libro y determinar si reunía los méritos suficientes para pasar el rígido protocolo que se exige para presentar un libro a alguien ajeno a la universidad como era mi caso.
                           
No olvidaré aquella primera entrevista con ella en su despacho en diciembre de 2016, cuando me citó para llevarle mi libro, que prometió leer con mucho interés a pesar de sus múltiples ocupaciones y libros apilados que también debía examinar, a lo que se añadía la escritura de su nuevo libro. Me interesé por el tema de este nuevo proyecto, y ella me dijo que trabajaba en una biografía de Emilia Pardo Bazán, el libro que hoy ha obtenido el premio en la categoría de Ensayo y Crítica. Me congratula haber asistido a la gestación de esta obra que sin duda aportará mucho a los investigadores y escritores que, como yo, indagamos en las mejores fuentes.


Con el vicedecano Miguel Requena Jiménez, y Paco Arenas.

Un mes después de haber estado en su despacho, recibí su comunicación diciéndome que había aprobado mi libro por sus importantes aportaciones. Que alguien como ella opinara eso supuso para mí la culminación que cristalizó el 4  de mayo de 2017, día en que presentaba en la Facultad de Geografía e Historia de Valencia mi libro Voces desde el más allá de la historia, avalado nada menos que por Isabel Burdiel. Aquel día prometí escribir la novela histórica basada en estas investigaciones, que ese mismo año presenté al Premio Hispania de Novela Histórica, resultando ganadora (Alfonso XII y la corona maldita, Ediciones Altera, 2018). Estaba presente Juan Luis Bedins, presidente de CLAVE, que dos años después me llamaría a formar parte de su junta directiva en representación del área de Novela Histórica, un gran honor que no empañará la crisis del COVID-19.

Con Juan Luis Bedins en la presentación de Voces desde el más allá de la historia en la Facultad de Geografía e Historia.

           
Me siento muy orgullosa de formar parte de un gran equipo que ha trabajado a destajo para poder sacar adelante estos premios en circunstancias tan adversas. Y aunque por ahora no se pueda realizar el lucido evento tan esperado con los premiados, se ha fallado en la fecha prevista gracias al trabajo maratoniano de los organizadores, presididos por José Vicente Peiró, y la gran implicación de nuestra secretaria, Elia Saneleuterio.

Con Juan Luis Bedins y Elga Reátegui en la designación de la junta directiva de CLAVE en enero de este año.
                   
Los ganadores han sido:

Isabel Burdiel en la categoría de Ensayo y Crítica por su obra Emilia Pardo Bazán (Taurus, 2019).
Elisa Ferrer en la categoría de Narrativa por su obra Temporada de avispas (Tusquetes, 2019).
Fernando Delgado en la categoría de Poesía, por su obra La mar desnuda )Pre-textos, 2019).
Los hermanos Sirera en la categoría de Literatura Dramática por la obra Dinamarca (Bromera , 2019).

Enlaces a algunas notas de prensa de diversos medios:


jueves, 30 de abril de 2020

Tertulia literaria en confinamiento



 De arriba a abajo, izquierda a derecha: Nieves Michavila, Alfredo Cot, Antonio Andújar Castro, Paco Arenas, Marisa Alemany, José Vicente García, Salva Raga, Rosana Gutiérrez y Amparo Hoyos (Foto del Instagram de Alfredo Cot)

Hay que adaptarse a las nuevas situaciones y aprovechar las ventajas tecnológicas que nos permiten reunirnos virtualmente. La crisis del COVID-19 ha venido como un huracán que ha afectado a todos, interrumpiendo lo que estuviéramos haciendo y obligándonos a desistir de nuestros planes y agendas para vivir el día a día apartados unos de otros, cumpliendo cívicamente con el distanciamiento social que no implica distanciamiento emocional ni aislamiento. Y así lo hemos vivido los escritores que hemos participado en la primera tertulia literaria en casa organizada por AMA Libros, una página Facebook que busca el nexo y cercanía entre lectores y escritores y fundamos hace un tiempo los escritores Antonio Andújar Castro, Paco Arenas y yo precisamente en un inicio de la Feria del Libro de Valencia. La de este año hubiera sido  por estas fechas, cuando estaríamos en nuestras casetas firmando ejemplares a los lectores que lo requirieran.


Con Antonio Andújar Castro y Paco Arenas.

El pasado 25 de abril iniciamos esa primera tertulia literaria virtual, a la que asistieron del mundo literario  Marisa Alemany, Alfredo Cot González, Rosana Gutiérrez Tapia, Amparo Hoyos Sanchís, José Vicente García y el editor Salvador Raga Navarro. Agradecemos la presencia de todos, aunque muchos no acudieron por diversas causas, entre ellas el desconocimiento de la plataforma ZOOM que hoy en día se impone en la mayoría de reuniones por vídeo conferencia. 

La duración prevista de una hora se convirtió en dos que se nos pasaron en un vuelo. Nos hacía falta a todos recuperar algo de nuestra cotidianidad como escritores y compartir nuestra experiencia con otros, lo cual nos ha aportado mucho. Hablamos de nuestras trayectorias, de la situación actual de esta crisis y cómo lo afrontamos, de nuestros proyectos entre manos… Agradezco especialmente a Marisa Alemany que acudiera a pesar de la migraña que padecía. En las siguientes tertulias habrá espacio para diversos temas que interesen a los lectores y se animen a participar.

Incluyo a continuación una breve reseña biográfica de cada uno de estos escritores, por orden alfabético, con enlaces a su sitio web:

Marisa Alemany: Profesora de  Secundaria de Informática, colabora con la editorial solidaria Vinatea y forma parte del Proyecto Artemisa. Ha publicado diversos relatos, un cuento breve y la novela Diosa de tierra y metal (El transbordador, 2018).


Antonio Andújar Castro: Psicólogo y escritor valenciano, que ha publicado un relato y cuatro novelas: Bib-Rambla el silencio habitado de las casas (Círculo Rojo, 2015), La vida partida en dos (Círculo Rojo, 2016), Estrellas y cedros sobre fondo blanco (Almoina, 2018) y Amanecer en Famara (Almoina, 2020).

Paco Arenas: Escritor, con varios blogs muy visitados y adaptador de obras clásicas castellanas al lenguaje actual. Ha publicado varios relatos, el poemario Pisando barro, soñando palabras y las novelas y las novelas Los manuscritos de Teresa Panza (Hades, 2015), Caricias rotas (C. Space, 2016) y Magdalenas sin azúcar (Letrame, 2018).

Alfredo Cot González: Diseñador de interiores, escritor y autor en varios blogs. Ha publicado múltiples relatos, la obra Abecedario de las flores (Cuestión de belleza, 2016) y las novelas Cien días de otoño (Bibliocafé, 2017) y El bulevar de las hormigas (Vinatea, 2019).

José Vicente García:
Ha publicado varios relatos y los libros: Crónicas de la muerte dulce, Umbral a la locura, Sueños en la mirada, Despertar, Sueños de escayola y Cometas cruzando el sol.

Rosana Gutiérrez Tapia: Licenciada en Teología, es profesora en Educación Secundaria. Ha publicado cuentos infantiles inspirados en la naturaleza, didácticos y ecologistas. También la  novela Edra, el águila blanca (Bubok, 2010)

Amparo Hoyos Sanchís: licenciada en Educación General Básica en la Facultad de Magisterio de la Universidad de Valencia. Colabora en la revista digital Valencia Escribe. Ha publicado varios relatos como coautora en diversos libros. Colabora como organizadora de eventos en editorial Vinatea.

Nieves Michavila: ver información en este blog:
Acerca de mí

Salvador Raga Navarro: licenciado en Derecho y Presidente de la Asociación Cultural Via Vicentius Valentiae – Gogistes Valencians, creador y coordinador del Grupo Cultural Germanies, fundador y editor de la Editorial Vinatea. Ha publicado  los libros 101 Hechos Legendarios en la Historia de Valencia y 1001 Curiosidades de la Historia de Valencia que te dejarán con la boca abierta.

¡Muchas gracias a todos!




viernes, 17 de abril de 2020

Tres generaciones y un legado secreto vinculado a Alfonso XII



El día de mi noveno cumpleaños, entre mi madre y mi abuela.
                                   
Durante el confinamiento por el COVID-19 nos da tiempo para cosas variadas, y una que hice, con mi curiosidad habitual en torno al pasado, es escarbar entre las fotografías de familia. De pequeña le pedía a mi abuela Concha que me las enseñara una y otra vez, queriendo saber quiénes eran los que salían en esas fotos tan antiguas vestidos de épocas de coches de caballos, faldas hasta el suelo y reloj de bolsillo asomando. Ella hacía más que eso: me aportaba su testimonio sobre lo que se sabía acerca del turbio asesinato de su abuelo, Federico Puig Romero, delante de sus hijos pequeños, el mayor de los cuales sería en el futuro el padre de mi abuela y de veintiún hijos más…con la misma mujer, de la que conservo aún el cuadro que bordó de la Inmaculada Concepción en el año 1869, en Molina de Aragón.

Parte inferior del cuadro que conservo, realizado por mi bisabuela Concepción Puig Malo en 1869, donde se lee Hizo este cuadro María Concepeción Malo en el Colegio de Santa Clara de Molina de Aragón año 1869.

Contemplando la fotografía de mi noveno cumpleaños, en medio de mi madre y mi abuela, surgen los recuerdos de las historias de mi abuela que yo siempre estaba dispuesta a escuchar para conocer mi pasado, en España, tan lejana que me resultaba desde que nos marchamos a Colombia cuando yo tenía menos de tres años. No intuía entonces que aquella reina Isabel II de que me hablaba mi abuela Concha tendría mucho que ver con ese antepasado asesinado que me daba tanta tristeza cada vez que mi abuela me explicaba cómo fue víctima de disparos de sicarios que entraron a su vivienda, dentro del cuartel de San Gil de Madrid, el 22 de junio de 1866.

Por la fecha de esta fotografía ya empezaba mi madre a referirme la otra parte de la historia, que vinculaba directamente al abuelo de mi abuela con la paternidad del heredero de Isabel II: Alfonso XII. Era por tanto hermano de esos dos niños de la fotografía tomada apenas unos dos meses antes de producirse el asesinato. Ahí se quedó esa información larvada en la memoria de aquella niña inquieta y fascinada por conocer las épocas que no había vivido y encerraban un misterio a resolver: el asesinato y la paternidad. ¿Un rey en la familia…?

Fotografía de mi tatarabuelo Federico Puig Romero junto a su esposa Amalia y sus dos hijos, Federico y Enrique, tomada unos dos meses antes de su asesinato, y que utilicé para la portada de mi libro Voces desde el más allá de la historia.

Hasta doce años después del fallecimiento de mi abuela Concha no comencé a tomar en serio esta historia, y cuando lo hice, no me detuve en todos los trabajos e inconvenientes para ir desmenuzando, una a una, todas las piezas obtenidas en legajos, libros y más libros, pistas a seguir, documentos falsos, hallazgos impensados, muertes ocultas y silenciadas… El nexo entre mis antepasados y los Borbón dio pie a tres generaciones también, conectadas por lazos de vida y muerte. Fernando VII, Isabel II y su hijo Alfonso XII constituyeron el eje de una historia oculta que atañía directamente a mis antepasados y a mí como descendiente de ellos. Consideré el deber de dar a conocer todo aquello que hubieron de callar esas voces que tenían una historia que contar, lo cual hice yo por ellos: Voces desde el más allá de la historia (Incipit Editores, 2015), con la investigación, de lectura asequible y a la vez rigurosa en documentación, y la novela histórica basada en ello, Alfonso XII y la corona maldita (Altera, 2018, Premio Hispania de Novela Histórica).

Fernando VII, Isabel II y Alfonso XII.

Ahora, viendo a través de la perspectiva, me maravilla la capacidad de esfuerzo que he llegado a invertir en este proyecto que en sus inicios no parecía conducir a ninguna parte, sin tener más datos que el testimonio oral, y sin conocimientos de historia suficientes para emprender tan colosal investigación, que sin embargo fue fluyendo con rapidez inesperada a partir de los primeros hallazgos en el Archivo General Militar de Segovia. Me dieron alas la voluntad y el empeño de cumplir con esa misión de dar a conocer la historia que esos antepasados parecían reclamar desde su tiempo en que quedaron sumidos en el silencio y el miedo toda una serie de hechos oscuros a los que llegaba su hora de ver la luz. Como muchas otras historias que se habrán quedado esperando un tejedor de historias… Yo he podido cumplir con ello. Y quiero compartirlo con todo aquel que desee adentrarse en ese viaje a través del tiempo que sorprenderá a muchos.