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viernes, 14 de septiembre de 2018

Masters falsos en la política española: ¿truhanes de la tercera fase?




La picaresca española en la esfera política haría las delicias del marqués de la Cañahueca, protagonista del libro Manual del buen truhán. Ciertamente, están de rabiosa actualidad algunas de las enseñanzas que impartía a sus canallescos pupilos: ‹‹Para llegar a la cúpula hay que ser un crápula››, ‹‹Un buen mentiroso siempre sale airoso››, ‹‹Sé corrupto siempre y cuando escurras el bulto››… Veamos qué tiene que decir este inescrupuloso maestro respecto a la política:

‹‹Quien oficialmente ejerce de político maneja los negocios de estado. Lo que no se sabe es si estos son sucios o transparentes. Como es de esperar, el marqués de la Cañahueca congeniaba con los del primer grupo. Los políticos han de dominar el arte de la manipulación oratoria, y es difícil creer a alguno en particular cuando se les cree a todos en general. Digan lo que digan, convencen. Siendo este el perfil básico de un timador, el marqués, como muchos otros, los englobaba a todos por igual.

De haber tenido el marqués modo de alternar con estos potenciales timadores (no siempre lo son, Dios me libre de afirmar tal), su Clan del crimen se habría extendido hasta límites insospechados. Pero debía conformarse con su cantera de raposos, de los cuales tan solo un reducido número pertenecía a la tercera fase. La mayoría, de mucha voluntad y pocas luces, no pasaban de la primera. No obstante, el marqués de la Cañahueca no desperdiciaba a ninguno. Los trabajos más lacayiles corrían a cargo de estos catecúmenos, de modo que en lo concerniente a golpes se compensaba calidad con cantidad.››



Sin duda, el legado maldito que deja el marqués de la Cañahueca en el libro Manual del buen truhán puede ser de mucho provecho para ese sector dirigente que se rige por máximas como ‹‹Aumenta tus emolumentos a costa del resto de jumentos››. Para el resto de lectores, puede resultar un libro muy divertido pero que no por ello deja de tener un trasfondo que invita a la reflexión.




domingo, 2 de septiembre de 2018

Entrevista en Revista Pasar Página





Ya con fecha para la salida a la venta de mi novela Alfonso XII y la corona maldita espero poder colmar las expectativas que me hicieron acreedora del V Premio Hispania de Novela histórica. Han sido meses intensos desde que recibí esa llamada en enero de este año hasta hacer efectiva la entrega del premio el 23 de abril y, ahora, su próxima publicación, el 2 de octubre.


Con Almudena Gutiérrez y Luis Folgado, director de Editorial Altera.
   
Desde el día del fallo se han sucedido emociones, vivencias y trabajo de promoción de mis libros publicados, uno de ellos el ensayo cuya investigación dio pie a la novela premiada: Voces desde el más allá de la historia. Dos géneros muy distintos pero un eje común: una historia oculta que saco a la luz gracias a una exhaustiva investigación que espero de pie a que otros investigadores tomen el relevo y amplíen el camino que he iniciado.

Sobre esto y muchos más aspectos de mi trabajo y de mi personalidad he hablado con la redactora jefe de Revista Pasar Página, Almudena Gutiérrez, que se halló presente en el acto de entrega del Premio Hispania el pasado 23 de abril, cuando tuve oportunidad de mantener una animada charla con ella ese día de celebración. En esta entrevista publicada el 1 de septiembre me ha dado la oportunidad de dar a conocer más aspectos de mi trabajo y de mí, y esto creo que puede resultar interesante para los lectores.





  








Animo a no perderse esta revista de la que se publica un ejemplar a principio de cada mes y puede descargarse en pdf desde su página Facebook. Tiene entrevistas, relatos, reportajes de actualidad, recomendaciones literarias, crónicas... Su equipo consigue un resultado de calidad y merece difusión.

Os facilito los enlaces a mi entrevista en la Revista Pasar Página,  al número completo de la revista donde está incluida mi entrevista (págs. 25 a 28), y la página Facebook de Revista Pasar Página.

Entrevista a Nieves Michavila en Revista Pasar Página.

Revista Pasar Página Número 10.


Página Facebook de Revista Pasar Página (para usuarios de facebook).


Muchas gracias a Revista Pasar Página y a los lectores que confían en mí.  Me esforzaré cada día más para no defraudarles.

jueves, 2 de agosto de 2018

Azafata de la reina María Isabel de Braganza



Nunca olvidaré mi primera visita al Archivo de Palacio, cuando tuve entre mis manos el expediente de mi antepasada Gertrudis Romero. Hasta entonces mi investigación se centraba en su hijo Federico Puig Romero: la intervención del estado en el falseamiento de las auténticas circunstancias de su asesinato y la vinculación de ello a la posible paternidad secreta de Alfonso XII. Pero había algo que llamó mi atención desde el principio: las prematuras muertes de los padres de Federico y el nombramiento de su madre Gertrudis como azafata de la reina María Isabel de Braganza.

María Isabel de Braganza.

Las sensaciones que se agolparon esa tarde en el Palacio Real fueron demasiado intensas. Recogía trozos de la vida de aquella mujer cuyo destino había cambiado abruptamente de la noche a la mañana, dejando de ser la respetada esposa de un militar para ser despojada de su dignidad, de su marido y del tiempo que podía compartir con sus siete hijos, a los cuales ya debía atenerse a visitar cuando sus ocupaciones de palacio se lo permitieran. La aparente dignidad de pertenecer a la Real Servidumbre, un honor reservado a la nobleza, se le concedía a ella, mujer del estado llano, por voluntad del déspota Fernando VII, cuyo encuentro con la familia Puig Romero desencadenaría la viudedad de Gertrudis y su total dependencia del monarca, a cuyos caprichos debía someterse sin rechistar, aunque ello supusiera ser cómplice en el adulterio del rey con ella misma. Algo tan retorcido que tuvo que llevar consigo el tiempo que duró esta reina, poco más de dos años.

Sala de Tronos del Palacio Real de Madrid.

Cuando se produce la boda real de Fernando VII con María Isabel de Braganza, en septiembre de 1816, ya hacía tres meses que Gertrudis había dado a luz a una niña nacida en palacio, donde residía desde marzo como azafata de la futura reina, poco agraciada pero bondadosa, culta y gran aficionada al arte. De hecho, gracias a su iniciativa se reunieron obras en posesión de la corona para colocarlas en un museo real, que en el futuro sería el mundialmente conocido Museo del Prado, fundado el 19 de noviembre de 1819,  año siguiente a la muerte de la joven reina a causa de su malogrado segundo embarazo.  En agosto de 1817 había dado a luz una niña que vivió apenas cuatro meses. De la etapa previa a ese parto de la reina he hallado una curiosa referencia de la vida de su azafata Gertrudis en un aviso del Diario de Madrid de 10 de junio de 1817:

Habiéndose perdido al anochecer del día 8 del corriente una pulsera de un hilo de corales con su broche de oro desde el Prado, calle del mismo nombre, botillería que hay a la izquierda de dicha calle, y desde allí hasta la del Príncipe hasta el esquinazo de la de las Huertas; se suplica a quien la haya encontrado la entregue a Doña Gertrudis Romero Puig, azafata de la Reina Nuestra Señora, que vive en Palacio, cuarto num. (61, 67 o 69), a que enseñará la compañera, y dará el correspondiente hallazgo.


Gertrudis residía en la calle de las Huertas. Hacia allí se dirigía desde la botillería, un establecimiento de la época donde se expendían bebidas y helados y en algunos casos funcionaban como un café. Concretamente esta botillería del aviso era con toda probabilidad la denominada Los Valbases, situada en calle del Prado, donde se produce la pérdida de la pulsera de Gertrudis. Esto era cinco días después de conceder el rey plaza de colegialas del Real Colegio de Santa Isabel a las dos hijas de Gertrudis, Encarnación y Javiera, en régimen de internas.  Quizá ese fue el motivo por el que obtuviera Gertrudis permiso ese día para ir a su casa a dormir. Le quedaban por encaminar sus cinco hijos varones, el tercero de ellos Federico, que años después habría de vivir junto a la heredera del rey un destino similar al de su madre: despojados ambos de dignidad y sujetos a cumplir los caprichos regios intercambiando genes; los hijos de Gertrudis, de oculta paternidad, y el de Federico, un futuro rey. En común tendrían también, tanto  madre como hijo, muertes silenciadas por la corona.

Imagen actual del Real Colegio de Santa Isabel de Madrid, en la calle de Santa Isabel.

Aquel suntuoso palacio donde se habían fraguado tantas desdichas para Gertrudis y su familia me restituía  el legado de su historia en el expediente de Gertrudis y luego muchos otros que fueron aportando datos a mi investigación. Pude asomarme a sus vidas como en una máquina del tiempo y descubrir hechos ocultos que he dado a conocer en mi ensayo Voces desde el más allá de la historia (Incipit Editores, 2015), limitándome a lo  estrictamente documentado y abriendo interrogantes al lector a partir de la información aportada.


Pero bullía en mí la necesidad de dar vida a estos personajes que parecían clamar su lugar en la historia. Lo vivido y sentido por sus protagonistas, así como todos los misterios por resolver planteados en el ensayo, saldrá a la luz en breve en la novela histórica Alfonso XII y la corona maldita, ganadora del Premio Hispania de Novela Histórica 2017, que será publicada por Ediciones Altera el 2 de octubre de 2018. La historia permanece viva aunque se haya pretendido enterrar.




martes, 17 de julio de 2018

Lo que del Real Patrimonio se llevó...



El Patrimonio de la Corona lleva implícita su preservación, pasando de un monarca a otro sin que ninguno de ellos tenga derecho a alienar o vender alguna de sus partes. Esto sin embargo no se legisló hasta 1865. ¿Cuántos bienes del Estado fueron utilizados para enriquecimiento personal? Ejemplos claros de este uso indebido se hallan en la abuela del rey Alfonso XII, María Cristina de Borbón Dos Sicilias, última esposa de Fernando VII, que a la muerte de este se convirtió en regente de su hija Isabel II.

Fernando VII y María Cristina de Borbón Dos Sicilias.

Al parecer Fernando VII mandó hacer inventarios que nunca fueron hallados, no se sabe si porque no se hicieron o porque María Cristina los hizo desaparecer. De lo sí quedó constancia tras su precipitada partida al exilio en 1840 es del hallazgo de 700 estuches vacíos de joyas, e igualmente habían desaparecido gran cantidad de objetos y muebles de valor que fueron vendidos en Londres y París. Sobre la causa del exilio de María Cristina pesó su codicia casi más que su vida oculta, “casada” en secreto y ocultando sus múltiples embarazos “no reales” durante su etapa de regente.
Retratos de María Cristina de Borbón Dos Sicilias y su "esposo secreto" Fernando Muñoz.

Tal vez María Cristina quería asegurar el futuro de sus numerosos vástagos plebeyos acumulando todos los bienes que pudo sustraer. Y esto no se limitó a su etapa de regente, sino incluso después. En 1845 realizó una visita a España y acudió a Burgos en compañía de su hija la reina Isabel II. Allí se apropió de un retrato de Isabel la Católica realizado aproximadamente en 1496. Dicho retrato, que se mantenía expuesto en la Sociedad Artística y Cultural El Liceo, provisionalmente se colocó de adorno en las habitaciones destinadas al real hospedaje. Según refiere el historiador Ángel Salcedo Ruiz, terminaron regalándolo a María Cristina ante el desmedido interés que mostró por este. Los caprichos regios suelen ser órdenes, y el retrato terminaría en su palacio de París. 


Caricatura de Isabel II con la maleta rumbo al exilio.

En 1868 era su hija Isabel II la que se veía forzada a partir al exilio, y en el recuento que se hizo en el Ministerio de Hacienda un año después afirmaba indignado el ministro: Por lo menos han desaparecido de España 78 millones en valores que representaban las alhajas de la corona. Han desaparecido de España por dos personas cuyos nombres están en vuestra boca, por doña María Cristina de Borbón y por doña Isabel de Borbón.


Alfonso XII y su segunda esposa, María Cristina de Habsburgo.

Tras el exilio de Isabel II costó seis años reimplantar la dinastía Borbón en su hijo Alfonso XII, que intentó ser “algo nuevo” aunque su corta vida apenas dio de sí para diez años de reinado, durante el cual se reguló nuevamente la ley de protección del Patrimonio de la Corona de forma similar a 1865. Alfonso XII no dejó testamento y sería su viuda María Cristina de Habsburgo la que dispondría del inventario de palacio que transmitiría a su hijo Alfonso XIII, lo cual se mantuvo hasta 1931, cuando pasaría a ser Patrimonio de la República. A partir de 1940, con la dictadura franquista sería  Patrimonio Nacional. 


Alfonxo XIII y el entonces general Francisco Franco.

La ley franquista sobre Patrimonio Nacional se mantuvo vigente hasta 1982. Según la actual ley, queda establecido en la constitución que el Patrimonio Nacional es gestionado por el Estado y no por la Casa Real. Cabe preguntarse si sigue siendo procedente lo que esta ley establece sobre la vinculación del Patrimonio Nacional al uso y servicio del rey y de los miembros de la Real Familia.


El dictador Franco con el entonces príncipe Juan Carlos de Borbón.




lunes, 2 de julio de 2018

La historia vive aunque pretenda enterrarse





Recientemente he leído dos libros que nos acercan a una época oscura de nuestra historia. Se trata de las novelas El domador de lagartijas y Magdalenas sin azúcar, de los autores María Dolores García Pastor y Paco Arenas. Libros bien distintos, como sus autores, pero con el denominador común de rescatar del olvido lo acontecido a los vencidos de la guerra civil española que sufrieron las injusticias de un sistema con licencia para sumir en el miedo a la sociedad mediante una terrible represión.

Aunque mi libro de ensayo Voces desde el más allá de la historia tiene otra temática y se ubica en época distinta, me identifico con ambos autores en el empeño de dar a conocer lo que nuestros antepasados tuvieron que soportar en silencio aunque esto supusiera el despojo de la dignidad, por verse sometidos a un poder que puede jugar con la libertad e individualidad de las personas. Yo he tenido la suerte de poder documentar mi libro con exhaustiva investigación en archivos remontándome más de dos siglos. Resulta sin embargo paradójico que una época tan reciente de la que quedan aún supervivientes y testimonios directos no tenga apenas posibilidad de investigarse porque estos delitos cometidos por el sistema difícilmente se hacían constar en archivos. Pero quedan los testimonios y estos reclaman ser escuchados por alguien más que sus descendientes. Estas dos novelas han surgido de la  necesidad de cumplir con ese deber hacia los ancestros.

El domador de lagartijas
La lectura es muy fácil y una vez que empiezas no quieres parar hasta llegar al final. Es de esos libros que te dejan huella y generan emociones a flor de piel. Me ha hecho llorar, sufrir, emocionarme y trasladarme al mundo de sus protagonistas, destinados a una vida donde priva el miedo y la libertad no existe para quienes se hallan estigmatizados.

Con pinceladas que nos ubican en el marco histórico represivo de la posguerra española, la novela, de prosa ágil y llena de acción, nos traslada a las vivencias  de personajes cuya  ternura e inocencia da paso a la lucha por la supervivencia y la compañía del miedo en su día a día. La solidaridad, el amor, los ideales y los sueños de libertad van abriéndose camino entre los sucesos que se van hilando en una trama que atrapa de comienzo a fin.

María Dolores García Pastor y Paco Arenas en la presentación de El domador de lagartijas
en Librería Pinazo (4 de mayo 2018).


Este  testimonio de una época triste y gris de nuestra historia reciente y sin embargo silenciada, de lectura amena, concisa y clara, merece la oportunidad de llegar a muchos corazones. Gracias, María Dolores García Pastor, por haber llegado al mío.

La autora firmando mi ejemplar.

Enlace a libro en amazon


Magdalenas sin azúcar
Como escritora y amiga de Paco Arenas, estaba muy expectante por leer Magdalenas sin azúcar, una novela en la que él tenía puesta mucha ilusión, y más después de haber sido preseleccionada en un importante certamen literario que quizá con el tiempo se arrepienta de no haber concedido el premio a esta novela, agotada su primera edición en un tiempo récord,  recibiendo excelentes críticas dentro y fuera de España.

Presentación de Magdalenas sin azúcar en la Casa de la Cultura de Burjassot (18 mayo 2018).
Le acompañamos Antonio Andújar Castro y yo.

La lectura no pierde interés en ningún momento. La habilidad narrativa de Paco Arenas conecta con las emociones de los lectores, involucrados en el desarrollo de los conflictos que viven los personajes, manteniéndose  la tensión hasta el final. La novela ha sido prologada por el catedrático de Puerto Rico Jaime Flores, que da nombre a uno de los personajes, al igual que su pueblo, Juncos, al imaginario de Cuenca donde se desarrolla la principal parte de la acción.

Paco Arenas en la Feria del libro de Lliria (abril 2018).

La historia, que transcurre en el ambiente rural y abarca años de la posguerra, resulta desgarradora ante las extremadas situaciones de crueldad que se presentan, entremezclándose sentimientos de amor, venganza, ternura, ansia de libertad… Sin ser una novela histórica, retrata de forma descarnada una época a través de las vivencias de esos vencidos cuyo rastro en muchos casos es difícil recuperar, quedando apenas testimonios que no han querido borrar la memoria de sus ancestros. El autor deja que sea el lector quien descubra esas claves sutilmente entretejidas en la trama que dan respuesta al interrogante inicial: ¿Quién llevará flores a los muertos de Juncos si están bajo las aguas del pantano?

Con Paco Arenas en la Feria del libro de Alfafar (abril 2018).
  
En este ambiente de represión se debate el miedo, la ocultación, el dolor, el ansia de libertad y el amor. La autenticidad de los hechos en que se basa esta historia densa, llena de realismo y acción, infunde vida a estos personajes que luchan por poder elegir sin miedo, por vivir en paz. Espero, Paco, de corazón, que tus sueños se hagan realidad.


martes, 19 de junio de 2018

Manual del buen truhán en el Castillo de Bétera




Para la última presentación de Manual del buen truhán no hemos podido hallar mejor escenario: el Castillo de Bétera.  Una novela satírica que logra la risa de los lectores requiere una presentación divertida, y eso es lo que van a encontrar los asistentes este próximo viernes 22 de junio a las 19:30 en el Salón de Plenos del Castillo. Se hará una demostración palpable de las teorías del malvado marqués de la Cañahueca con la autora en el papel de víctima de dos truhanes. Los truhanes son dos escritores que gracias Manual del buen truhán han descubierto su faceta de actores: Paco Arenas y Antonio Andújar Castro.

Antonio Andújar Castro en un momento de su actuación.

En cada actuación se han producido sorpresas y el guión ha sido relegado por la improvisación, muy lograda por parte de Antonio y Paco, que metidos de lleno en sus sendos personajes, dan rienda suelta a su creatividad. Así que nunca sé qué va a ocurrir, y en esta ocasión todo puede ser posible. En anteriores actuaciones algunos asistentes han dicho que no sabían cuánto había de realidad, cuándo era broma y cuando era de verdad. Os invito a descubrirlo este viernes en una presentación que promete todo menos ser aburrida.

Paco Arenas y la autora en un momento de la actuación.

Manual del buen truhán, finalista del Premio Café Mon, fue registrada la víspera del 22 de junio de 2000, 134 aniversario del asesinato de mi antepasado que dio lugar a años de trabajo de investigación que fructificaron en mi libro Voces desde el más allá de la historia. Manual del buen truhán, un libro lleno de humor pero a su vez con un mensaje que invita a la reflexión, se quedó en el cajón al embarcarme en semejante proceso al que concedí prioridad, hasta el 2 de noviembre de 2017, cuando Manual del buen truhán es publicada por la editorial Letras de Autor. Casualmente, la fecha que me han asignado en Bétera para esta última presentación es precisamente el 22 de junio.


En esta presentación-representación tal vez se sumen más adeptos a la doctrina del marqués de la Cañahueca, peculiar pero sin embargo tan válida como cualquiera. Así lo resume en su opinión de Amazon uno de los lectores:
Lo mejor en mi opinión: la creación de una teoría aparentemente absurda (las bondades de ser malvado), pero razonada con argumentos difícilmente rebatibles, los cuales nos llegan a hacer dudar de si los postulados de dicha teoría son una mera broma con la que se nos pretende hacer reír, o bien lo que se pretende es invitarnos a reflexionar sobre si los esfuerzos que hace la gente "normal" por ser "buena" merecen realmente la pena.
Y cómo no, el personaje que representa la encarnación de dicha teoría, cuya abrumadora personalidad podría rellenar esta y otras muchas novelas, todo ello sin despreciar el elenco de personajes "secundarios" que no tienen desperdicio: La Militara, el Zancajos, el Zumbón, el Generalillo…) Todo ello aderezado con una trama que entremezcla la ficción con hechos reales, lo cual hace que el lector quede atrapado desde el primer capítulo. En definitiva, humor inteligente de calidad, lo cual hace que la lectura sea amena y divertida, al punto que el libro se puede leer de un tirón sin ninguna dificultad.



viernes, 1 de junio de 2018

Los últimos fusilamientos del 22 de junio de 1866

Retrato de Federico Puig Romero del Museo del Ejército.


Los nuevos datos aportados por Voces desde el más allá de la historia van siendo incorporados por publicaciones de internet que tocan el tema de la sublevación militar del cuartel de San Gil de Madrid el 22 de junio de 1866. Ya se habla del asesinato sin resolver de Federico Puig Romero, coronel de artillería del 5º regimiento a pie cuyos sargentos se rebelaron como parte del plan revolucionario de diversas fuerzas políticas con el fin de derrocar a la reina Isabel II, madre del príncipe Alfonso, cuya paternidad, de acuerdo a estas investigaciones, baraja también el nombre de Federico Puig Romero además del que hasta ahora se había citado casi como verdad irrefutable, Enrique Puigmoltó y Mayans, un rumor expandido hasta la saciedad.

Cuartel de San Gil de Madrid el 22 de junio de 1866.  

El asesinato de este presunto padre secreto del príncipe Alfonso fue enmascarado por el gobierno para que pareciera haber ocurrido en el marco de la sublevación, lo cual desmienten estos nuevos datos, quedando al descubierto además la participación de un historiador en falsear la información. Y una muy importante clave son los últimos fusilamientos de la cruenta represión ejercida por el gobierno tras fracasar el movimiento revolucionario. La mayoría eran cabos y soldados que ni siquiera tuvieron la menor responsabilidad, y se vieron en esa situación simplemente obedeciendo órdenes. La masacre sangrienta de fusilamientos culminaba el 7 de julio, publicándose en La Gaceta por el capitán general Isidoro de Hoyos, premiado por Isabel II con grandeza de primera clase el día anterior.


Alguna versión reciente de internet ya se hace eco del vínculo de estos fusilamientos con Federico Puig, hábilmente eludido en la versión del historiador: “A estos siguieron otros y otros, llevándose fusilados hasta el 7 de julio sesenta y seis individuos entre sargentos, cabos y soldados, un antiguo coronel carlista y un paisano”.

Esta exclusión da lugar a interpretaciones erróneas de la noticia publicada en La Gaceta, que transcribo entera y constituyó la fuente de información del historiador:
"Han sido pasados por las armas los individuos cuya relación tuve el honor de remitir ayer a VE, entre los cuales figuran el titulado General perteneciente a las filas carlistas D. Juan Ordóñez de Lara, que mandaba la gente de la última casa que se tomó en la madrugada del 23  con las banderas de artillería, el que asesinó al Coronel D. Federico Puig, y el paisano que en la calle de Toledo dio muerte, después ya terminado el fuego, a un guardia civil".

Como se comprueba, el historiador cita al carlista y al paisano excluyendo deliberadamente “el que asesinó al coronel D. Federico Puig”, dato relevante, como se comprueba en Voces desde el más allá de la historia, para desmontar la versión proporcionada por el gobierno para este asesinato, fruto de una conspiración de acuerdo a las nuevas investigaciones.

Historiador Antonio Pirala y Criado.




Este es solo uno de los cambios en las fuentes realizado por el historiador Antonio Pirala en lo tocante al asesinato de Federico Puig. En Voces desde el más allá de la historia quedan al descubierto estos fraudes, que llevan al gran interrogante: ¿Por qué y para quién? Quizá se halle una pista en las palabras de indignación del general O'Donnell ante las peticiones de fusilamientos por parte del entorno de la reina: "¿Pues no ve esa señora que si se fusila a todos los soldados cogidos, va a derramarse tanta sangre que llegará hasta su alcoba y se ahogará con ella?"