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miércoles, 19 de junio de 2019

Voces desde el más allá de la historia en la academia de artillería



Este 22 de junio se cumplen 153 años desde los luctuosos sucesos en el cuartel de San Gil de Madrid donde era coronel del 5º regimiento a pie el coronel de artillería Federico Puig Romero, cuyo asesinato nunca quedó esclarecido. Al empeño de aclarar las circunstancias de su muerte he dedicado años de esfuerzo e investigación. Como descendiente suya contaba con la ventaja de conocer de primera mano el testimonio de su esposa y dos hijos, a quienes Alfonso XII se dirigía como a sus hermanos. Otra pista más.

Años recorriendo archivos, consultando bibliografía, y acudiendo a las fuentes de los historiadores que han escrito sobre ello, me han conducido a los nuevos datos que publico en Voces desde el más allá de la historia (Incipit, 2015), valorado por Isabel Burdiel por sus importantes aportaciones y, a juicio de historiadores que lo han leído, podría equipararse a una tesis doctoral. Quizá pueda considerarse así por su rigurosidad a la hora de plantear una información inédita que ha quedado oculta en la historia de España. Pero mi objetivo al publicarlo fue el de un libro de divulgación asequible a todo público, y no solamente a eruditos. 



El siguiente paso era la versión novelada, y ahí surgió Alfonso XII y la corona maldita, donde ya se mezcla la ficción con la historia, no la historia conocida, sino la que previamente había dado a conocer. Lograr en 2018 el Premio Hispania de Novela Histórica con esta novela supuso la culminación de todo este proceso que vincula a Federico Puig Romero con Alfonso XII.



Firmar Alfonso XII y la corona maldita (Altera, 2018) en la Feria del Libro de Madrid ha supuesto muchas cosas para mí. He recorrido otras ferias con mis anteriores libros publicados, pero esta tenía un valor añadido para mí, no solo por ser la más importante de España, sino porque me conducía al lugar donde se había gestado el inicio de esta historia. El Parque del Retiro, donde se ubica la feria, era un lugar muy especial para Alfonso XII, y de ahí el monumento en su nombre, junto al cual no pude resistirme a posar con la novela premiada. 



Pero quedaba pendiente algo mucho más vital para mí, y era restituir la memoria de mi antepasado Federico Puig Romero, y eso solo podía hacerlo en el lugar que forma parte primordial de esta historia: la biblioteca del Museo Específico de la Academia de Artillería, en Segovia. Así lo hice el viernes 14 de junio, donde fui recibida a pesar de ser un día especial, en plena ceremonia de graduación, que tuve la oportunidad de contemplar. Fue muy emotivo lograr fotografiarme con el libro Voces desde el más allá de la historia junto al retrato de Federico Puig Romero.

Patio del Orden durante la ceremona de graduación.

Biblioteca de la Academia de Artillería de Segovia.


Llegaba la hora de que Voces desde el más allá de la historia ocupara una de las estanterías de esa imponente biblioteca a la que en su momento también donó algún libro mi antepasado. Me tocaba el turno a mí, con un libro sobre su historia, la que se quedó pendiente de escribir. Allí se conservará, con mi dedicatoria como la huella de mi paso por esta biblioteca de la que me llevo un gratísimo recuerdo por la gentileza y los detalles que tuvieron conmigo el oficial que me acompañó y el bibliotecario, de quien fui obsequiada con tres magníficos libros que tienen para mí mucho interés.



Mis agradecimientos también para el Instituto de Historia y Cultura Militar y el Archivo General Militar de Segovia, que visité también en este viaje, obteniendo las primeras líneas de investigación para mi siguiente novela, de la que ya tengo apilado material inédito obtenido en archivos. El proceso está iniciado, y el pasado comienza a convertirse en presente.






lunes, 3 de junio de 2019

Esclavos del honor, de Raúl Borrás San León, la mejor novela sobre "Los últimos de Filipinas".



Hacía tiempo que no leía una novela que me impactara tanto. La historia sigue en mi mente y me ha generado la necesidad de saber más sobre esta epopeya vivida por los protagonistas de la última resistencia española en Filipinas en 1898, cuando España dejó de ser un imperio y perdió todas sus colonias en América.  Ayer se cumplieron 120 años desde el final de 337 días de asedio que soportaron encerrados en una iglesia "Los últimos de Filipinas", como suelen ser conocidos. Formaban parte del regimiento de cincuenta hombres que llegan a Baler como relevo durante dos meses, pero  no imaginaban que se verían obligados a sobrevivir sin ayuda externa durante casi un año, sucumbiendo más por las enfermedades que por las balas enemigas. Dicho así podría parecer un episodio bélico más, pero gracias a la genial novela del escritor Raúl Borrás San Leónviviremos el día a día de estos hombres como si estuviéramos allí. Logra que nos involucremos con los personajes y sus conflictos, en situaciones de extremada dureza donde constantemente se pone a prueba la capacidad de resistencia de un ser humano y su motivación. 

Con Raúl Borrás en Bétera, durante una charla informal en que hablamos de su libro.

Esclavos del honor es un título perfecto para esta obra en que la vida importa menos que el cumplimiento del deber. Con una prosa ágil y vivaz que te genera ansiedad de seguir leyendo a pesar de saber el final, el autor nos va presentando a sus personajes, que en esta convivencia sacarán de sí mismos algunos lo mejor y otros lo peor. La acción se desarrolla principalmente en Baler, pero también en Manila y Madrid, donde podremos comprender la situación política que se vive en España en ese momento. Casi todos los personajes son reales y están muy bien conseguidos. La narración de los hechos cronológicamente con fechas detalladas me ha gustado mucho porque además de ubicarnos más en el contexto histórico, confiere a la historia mayor verosimilitud. El autor logra una total conexión con el lector a través de los personajes y de las situaciones en que se debaten, manteniendo la tensión todo el tiempo. Además, es un excelente libro para comprender este episodio de nuestra historia que ha caído en el olvido. Como investigadora he quedado impresionada con la excelente documentación del autor, que además tuve oportunidad de conocer más a fondo durante nuestra entrevista, y como lectora, sencillamente cautivada. Mi más sincera enhorabuena y admiración a Raúl Borrás San León. Me ha encantado. Le doy un diez y quedo pendiente de su próxima publicación para no perdérmela.

Dedicatoria de Raúl Borrás San León. 


SINOPSIS
A mediados de 1898, con el inicio de la insurrección filipina y la guerra contra Estados Unidos, la guarnición española de Baler se refugia en la vieja iglesia, único edificio de piedra del pueblo, en espera de la llegada de una columna de socorro.
Durante trescientos treinta y siete días resisten, incluso después de la perdida de la soberanía del archipiélago, luchando contra los rebeldes, el hambre, la enfermedad, la traición y la desesperanza...
En Esclavos del honor, Raúl Borrás narra con un estilo literario de gran fluidez un episodio fundamental de la Historia de España en el siglo XIX. Sin caer en el patrioterismo, pero sin denigrar a los protagonistas, esta novela, ofrece, a través de personajes que permanecerán durante largo tiempo en nuestra memoria, una visión cercana y emocionante de «los últimos Filipinas», los héroes del sitio de Baler.
                     

Sobre el autor:
Raúl Borrás San León (Valencia, 1974) es alumno del curso de literatura creativa de Santiago Posteguillo y Antonio Penadés. Ha publicado una docena de relatos en distintas antologías. Entre sus autores preferidos destacan nombres tan heterogéneos como Colleen McCullough, Gisbert Haefs, Patrick O’Brian, J. R. R. Tolkien, Vladimir Nabokov, Blasco Ibáñez o Almudena Grandes. Esclavos del honor es su primera novela, en la que trabaja desde finales de 2009. En la actualidad ultima una novela de temática contemporánea a la vez que se documenta para una nueva novela histórica. Es miembro del grupo literario El Cuaderno Rojo.

martes, 21 de mayo de 2019

Alfonso XII en el Retiro: monumento y libro con los datos más ocultos de su vida



El 25 de abril de 2018 se abrió al público el mirador del monumento a Alfonso XII en el parque del Retiro de Madrid. Desde que fuera cerrado durante los primeros años del reinado de Juan Carlos I, pasaba desapercibido dada su ubicación, en el pedestal de la estatua ecuestre de Alfonso XII, realizada por el escultor valenciano Mariano Benlliure. El conjunto monumental es obra del arquitecto catalán José Grases Riera, que eligió el lugar más bello para erigirlo: el embarcadero del estanque. Desde la apertura de este mirador secreto, las visitas guiadas gratuitas permiten disfrutar de las magníficas vistas del parque y la ciudad desde ese enclave privilegiado.  Apenas dos días antes de abrirse el mirador, recibía yo en Madrid el premio Hispania de Novela Histórica a mi novela Alfonso XII y la corona maldita, con secretos de mucha más envergadura que el de la existencia de este mirador.

               


El destino me devuelve este año al mismo lugar donde se quiso rendir homenaje a este breve monarca tan ligado a mis antepasados. Ha sido un largo trabajo de investigación que plasmo en mi libro Voces desde el más allá de la historia, como ensayo, y más tarde, en versión novelada con la novela premiada que salió a la venta en octubre de 2018 y estará presente en la Feria del Libro de Madrid, ubicada en el Parque del Retiro, donde estaré encantada de firmar ejemplares a los que se acerquen a la caseta 35 el jueves 13 de junio por la tarde.

Desde que se puso la primera piedra para el monumento a Alfonso XII, en 1902, hubieron de pasar veinte años hasta que estuviera terminado. La inscripción que se lee en el frente, hacia el estanque, es: “A S.M. ALFONSO XII, EL PACIFICADOR”. Se le dio este nombre por el papel que desempeñó para dar fin a las guerras que dividían España cuando inició su reinado. En enero de 1875, poco después de haber sido proclamado rey, marchó al frente del ejército en las operaciones del Norte, lanzando la proclama: ‹‹Antes de desplegar en las batallas mi bandera, quiero presentarme a vosotros con un ramo de olivo en la mano››. Viene a ser lo que pretende transmitir la escultura de Alfonso XII, con una mano dirigiendo al caballo y la otra apoyada en el sable hacia abajo, en actitud pacífica pero firme. Así lo describo en mi novela, fiel a los hechos sacados a la luz en mi libro Voces desde el más allá de la historia:


‹‹Alfonso quería demostrar a los españoles su ánimo de paz y su valor. No rehuyó su responsabilidad y asumió el mando simbólico del ejército pacificador. Le acompañaban su ayudante, otrora instructor militar, el conde de Mirasol, y el ministro de guerra, que por expresa orden del rey mandó llamar a Manuel Calzada Puig para que formara parte de la comitiva real en la importante misión. No era fortuita la elección del hijo de Encarnación Puig Romero, primo hermano de Federico y Enrique y, por tanto, de Alfonso››.

                     

El mirador del monumento de Alfonso XII ya ha dejado de ser secreto y está al alcance del público, y otro tanto ha sucedido con el pasado que durante el reinado de este monarca se había intentado borrar de la historia de España, recurriéndose incluso a la falsificación de un historiador de renombre. Este pasado, esta historia, ya está al alcance de cuantos quieran leer la novela Alfonso XII y la corona maldita y el libro de investigación en que se basa, Voces desde el más allá de la historia. Allí les espero el 13 de junio a partir de las 18:30 en la Feria del Libro de Madrid, en el Parque del Retiro.


sábado, 4 de mayo de 2019

Víceo Entrevista desde el salón de casa



Me han hecho muchas entrevistas, pero ninguna en casa, y con mi gata Nestli acompañándome, al menos al comienzo. Cuando me lo propusieron, en seguida acepté pues me había gustado mucho la vídeo reseña que ambos entrevistadores habían hecho de mi novela Alfonso XII y la corona maldita. Quiero agradecer al Canal Youtube Tititituastuas y al blog de La Gran Biblioteca de David, por haberlo hecho posible. El resultado, una desenfadada charla en la que he hablado de cosas que en otras oportunidades no he tenido ocasión de hacer hincapié, especialmente en lo relativo al peso fundamental de mi madre en el ingente proceso de investigación que llevó a la publicación de mis dos libros que dejan al descubierto una historia ignorada que vincula a mis antepasados con los Borbón de forma involuntaria y con graves consecuencias que han tenido repercusión histórica.



Mañana es el Día de la Madre, y qué mejor fecha para rendirle homenaje a mi madre, sin cuyo apoyo hubiera sido imposible completar este trabajo. Pero también quiero evocar la memoria de otras madres que forman parte de esa realidad que plasmo en los dos libros: Amalia Romaguera y Gertrudis Romero. Ambos personajes llevan el peso de las consecuencias de los caprichos regios y su afán constante de salvar a su prole cueste lo que cueste. Son madres, mujeres luchadoras y víctimas del abuso y del horror, especialmente Gertrudis Romero, cuyo personaje nació el mismo día que hallé su expediente en el Archivo del Palacio Real. El legado de su tragedia ha llegado a mí como una responsabilidad que he intentado cumplir cabalmente.




La entrevista fue realizada poco antes de iniciarse la Feria del Libro de Valencia, donde tuve oportunidad de firmar ejemplares de Alfonso XII y la corona maldita y, a pesar del tiempo transcurrido, de Voces desde el más allá de la historia, que sigue vigente porque la historia y sus hallazgos siempre han de abrirse paso. O eso espero, y seguiré intentando modificar esa historia que fue ignorada y doy a conocer en mis investigaciones del primer libro, y en forma novelada en el segundo, donde los personajes dan rienda suelta a sus emociones.






domingo, 21 de abril de 2019

Oraciones por Isabel II



Caricatura de Isabel II del libro SEM - Los  Borbones en pelota.

El pasado 9 de abril se cumplieron 115 años desde que la ex reina Isabel II de España dejara el mundo de los vivos con la garantía de tener el cielo ganado que le confería la Rosa de Oro, concedida por el Sumo Pontífice a las reinas católicas. Su Majestad Católica recibía esta distinción de manos de Pío IX, el Papa que diez años atrás había apadrinado a su hijo, el futuro Alfonso XII, en medio de todo el revuelo que se armó acerca de su paternidad secreta, o no tanto, pues desde el mismo entorno de la reina se lanzó el rumor de que correspondía al oficial de Ingenieros Enrique Puigmoltó y Mayans, desviando la atención de lo que realmente importaba ocultar, como desvelo en mi libro Voces desde el más allá de la historia.


Pío IX.
La Rosa de Oro obtenida en 1868 de poco le valdría para mantener su trono, viéndose obligada a partir al exilio en el mismo año. La revolución de septiembre de 1868 se lograba sin apenas resistencia; la sangre ya se había derramado el 22 de junio de 1866, en el cuartel de San Gil y en las calles de Madrid, tanto en la sublevación como con las terribles represalias del gobierno con fusilamientos masivos a sargentos y soldados, muchos de ellos inocentes. Además de estas trágicas muertes, cabe citar el asesinato  producido antes de la sublevación, dentro del cuartel, a sangre fría, por sicarios que contaban con la protección del gobierno, dejando sin vida ni defensa al coronel Federico Puig Romero, en presencia de su aterrorizada familia, que guardó silencio aleccionada por Isabel II. El legado de ese testimonio a través de mis ascendientes me ha permitido indagar y descubrir el entramado que se intentó ocultar.

En su viaje hacia el exilio Isabel II probablemente no lamentaba nada ninguna de aquellas vidas inmoladas para proteger un secreto. Un secreto surgido de su conducta irreflexiva y caprichosa. Pero hiciera lo que hiciera, tenía garantizada la dicha eterna porque ella era reina por la gracia de Dios. Contaba además con un equipo de colaboradores de limpieza espiritual exprés, raudos a suministrarle garantías de su reinado en el cielo. Porque hasta allí debía extenderse su corona. Y entre  quienes proporcionaron socorro a su alma destaca Santa María Micaela, sobre la cual decía Isabel II: ‹‹fue para mí verdaderamente un ángel guardián y estoy segura de que Dios escuchaba sus menores súplicas, que yo le hacía elevar por mi salud, mi familia y todos mis asuntos...›› (1) La monja fue beatificada en 1925 y canonizada en 1934 como Santa María Micaela del Santísimo Sacramento.

Santa María Micaela,

También llegó a santo el padre Claret, confesor de la reina  y receptor, curiosamente, fuera de confesión, del rumor sobre Puigmoltó que sin tener que guardar secreto de confesión hizo llegar al Vaticano, lográndose así desviar la atención del presunto verdadero padre, Federico Puig Romero, cuyo anonimato en este espinoso tema le dio tregua unos años hasta su anticipado fin camuflado en la sublevación militar de 1866. El confesor de Isabel II sería beatificado en 1935 y canonizado en 1950 como San Antonio María Claret. 

San Antonio María Claret.

Isabel II no solo logró hacer rezar por ella a sus acólitos del clero que llegarían a alcanzar la santidad, sino incluso a quienes poco o nada tenían de religiosos y se congratulaban con su salida de España en 1868. La historiadora Isabel Burdiel alude a las Letanías, que ‹‹insultan de manera indigna a Su Majestad›› (2), de las que tiene referencia indirecta, pues según afirma la historiadora, ‹‹no he podido localizar Las Letanías››. En mis investigaciones di con una de ellas en la Biblioteca Nicolau Primitiu, y no tiene desperdicio. Se titula Letanía que todos los liberales deben rezar para que no vuelva a España Isabel de Borbón y toda su camarilla. Está impresa en Valencia, calle Embajador Vich, 12. Quién sabe si Isabel II llegara a escuchar esas plegarias cuando decidió abdicar en su hijo Alfonso XII… 




(1) Carmen Llorca, Isabel II y su tiempo, Ediciones Istmo, 1984, 1ª edición  1956.
(2) Isabel Burdiel, Isabel II, una biografía (1830-1904), Peguin Random House, Grupo Editorial España, 2011.




jueves, 4 de abril de 2019

No eligieron el entorno palaciego del que no lograron escapar



Retratos de oficiales muertos el 22 de junio de 1866
(Entrada Día Sanz del Museo Específico de la
Academia de Artillería de Segovia).
Miro hacia atrás y me asombra cuánto había por descubrir sobre el pasado de mis ancestros vinculados a otra historia de España que no se ha contado en los libros. Se trata de una historia que me concernía directamente como descendiente de aquellos que se vieron sumidos en la tragedia por su cercanía al entorno palaciego que no eligieron y del que no lograron escapar. Las consecuencias nefastas de esta proximidad entre los Puig y los Borbón no solo lo serían para mis antepasados. Quedaba una estela de muertes silenciadas en torno a un pasado que al estado le era conveniente sepultar.

Junto al retrato de mi tatarabuelo, el primero de la sala en la entrada Día Sanz.
Son muchas las anécdotas y vivencias de tantos años de trabajo invertidos en el rescate de esa información. Uno de los momentos más emocionantes fue descubrir el retrato de mi tatarabuelo, Federico Puig Romero, en el Museo Específico de la Academia de Artillería de Segovia. No estaba expuesto desde hacía años, pero logré dar con su ubicación, y el entonces coronel director me brindó su colaboración inestimable, recuperando lo que pudo de ese 22 de junio de 1866 que se había intentado silenciar en lo concerniente a los oficiales de artillería muertos en el cuartel de San Gil, particularmente en el asesinato de Federico Puig Romero, ocurrido antes de la sublevación en la que se pretendió hacer creer había ocurrido.




En el Museo de Historia de Madrid.
En 2013 me tomé una fotografía junto al retrato, ubicado en la Entrada de Día Sanz. En 2015 publicaría mi libro Voces desde el más allá de la historia, y en 2018 resultaría ganadora del premio Hispania de Novela Histórica mi novela Alfonso XII y la corona maldita, basada en esa obra.

El día de la primera presentación del libro, 17 de enero de 2019, quise tomarme una foto junto al retrato de este personaje de mi novela, Alfonso XII, hijo ilegítimo de mi tatarabuelo.

Este y otros secretos a que dan vida los personajes de la novela, son reales, y resultado de una ingente investigación, plasmada en mi libro Voces desde el más allá de la historia, sobre el que opina una lectora en Goodreads este pasado 20 de marzo:


‹‹Excelente obra de investigación en la que la autora logra hilar con maestría preguntas, silencios, secretos, hechos contundentes y datos concluyentes, que atraviesan generaciones, que se encuentran en múltiples versiones, dando cuenta de la presencia de una verdad falseada para preservar el entramado palaciego, pero que cae de su peso por cuenta de los mismos acontecimientos.
El padre de Alfonso XII, el devenir de Gertrudis Romero, la revolución de San Gil, las muertes inexplicadas, los folios de archivos extraviados por manos compradas desde el poder que otorgan los títulos, la gestación de la primera república... un entramado de eventos que trazaron los últimos siglos en una España convulsa, con repercusiones inesperadas. Una reflexión invaluable sobre el papel de la historia en el moldeamiento de un futuro que depende de la pluma que lo escriba››.

Gracias por esta reseña, e igualmente a todos los que podáis ayudar a difundir esta historia a través de la lectura de los dos libros y vuestras opiniones.


miércoles, 20 de marzo de 2019

Conversación con lectora de Alfonso XII y la corona maldita




‹‹Estoy convencida que si "Alfonso XII y la corona Maldita" llega a un público amplio, va a tener repercusiones a nivel histórico. Personalmente sigo sin salir de mi asombro y la recomiendo a todo el mundo. Hay cosas que no deberían quedarse en el olvido, puesto que nos incumben a todos como parte de una nación; y tu novela es una de ellas››. Así opina Laura (en Instagram @srta.lioncourt). Después de haber hecho una esmerada reseña de la novela, me propuso hacerme algunas preguntas y aportarme sus puntos de vista, lo cual agradezco y valoro mucho. Para quienes no tengan Instagram, transcribo aquí nuestra charla.
─Cuéntanos de qué trata tu libro.
─A lo largo de tres generaciones se da un vínculo secreto entre dos dinastías: los Borbón y mis antepasados.Desde que se cruzan en el camino de Fernando VII, cambiando radicalmente sus existencias. Isabel II, su heredera reanuda este nexo. Como consecuencia,un legado maldito que alcanza a su heredero, Alfonso XII. Yo soy un personaje más, que va descubriendo ese pasado gracias al testimonio de mi abuela.
─¿Qué crees que aporta su lectura?
─La novela está ambientada en un contexto histórico conocido, al que añado hechos ignorados, que he dado a conocer previamente en mi libro de ensayo "Voces desde el más allá de la historia", resultado de años de investigación. Según la historiadora Isabel Burdiel, mi libro de investigación tiene importantes aportaciones.
─Una escena que te traiga recuerdos especiales.
─El camino recorrido por Gertrudis cuando se dirige al Palacio para hacer entrega de su escrito al rey con motivo de su despido. Es el mismo que yo recorría cuando me dirigía a la sala de investigadores del Archivo de Palacio. 
─Personaje favorito.
─Podría ser Gertrudis, pero me es difícil elegir uno solo. En esta novela los protagonistas se van revelando sin perderse el hilo de la historia. Cada uno tiene su momento y su peso en los acontecimientos. Gertrudis y su hijo Federico sufren un sino parecido y me inspira mucha ternura.
─¿Crees que al desvelar toda esta trama has aliviado de algún modo la memoria de todos los que vivieron esta trágica historia?
─Quiero creer que sí, pues esa ha sido mi principal motivación. Al descubrir este pasado y la impotencia de quienes se vieron involucrados sentí el deber moral de darles voz a todos ellos.
─¿Crees realmente que tu tatarabuelo fue el verdadero padre de Alfonso XII?
─Partiendo de mis investigaciones, he escogido la versión más verosímil. Independientemente de la paternidad de Alfonso XII, en la novela se recrean hechos totalmente acreditados que vinculan la trayectoria de este rey con mis antepasados.
─Tu abuela es quien te lega toda esta fascinante historia; ¿en algún momento supo que llegarías a escribir sobre ella?
─Ni siquiera yo misma lo sabía. Hubieron de pasar doce años desde su fallecimiento para que se dieran las circunstancias que desencadenaron mi investigación. Fue en el año 2000, cuando mi tío Federico fue diagnosticado de un cáncer al que apenas sobrevivió un mes. En ese lapso me animó a que escribiera sobre nuestra historia.
─Por desgracia cuando la vida nos azota con crudeza es cuando solemos coger el timón de nuestros asuntos más pendientes. Imagino que todo este trabajo de investigación, al ser tan íntimo y personal, ya que habla sobre tu familia, tuvo que ser muy gratificante pero también muy difícil al descubrir tanto dolor...
─Así es. Y ese dolor fue lo que más me motivó ante las dificultades con las que me fui encontrando al comenzar mis investigaciones. Me enfrenté a documentos falsificados y otros desaparecidos. Muchas veces veía imposible seguir pero me mantenía ese afán de reivindicarles. Siempre hay un hilo del cual tirar cuando es tan grande la motivación.
─Viendo todos los documentos aportados a lo largo de la historia, se intuye una búsqueda ardua y metódica. Ha debido ser realmente gratificante poder mostrar sobre el papel el conjunto de toda la investigación y dar voz a aquellos a los que el tiempo llevaba demasiado silenciando.
─Sí, ha sido la culminación de todo un laborioso y duro proceso que me llevó años y en el que me sentí plenamente involucrada, intentando ser lo más rigurosa  posible en mis investigaciones.
─Especialmente con Gertrudis, se comente una injusticia atroz, que posteriormente se le añade una humillación que roza el sadismo.¿Qué sentías conforme ibas descubriendo toda su historia? ¿Cuándo nace el personaje en sí; cuándo comprendes que debes hablar sobre ella?
─Nunca olvidaré el día que hallé su expediente de azafata de la reina. Su tragedia quedó atrapada entre esos papeles amarillentos y desdibujados que     probablemente nadie había consultado en más de cien años… Vi desfilar ante mí, sin orden, momentos decisivos de su vida, condicionada a la voluntad soberana que ella no había escogido. Me produjo una inmensa congoja. Creo que ahí nació el personaje y mi firme decisión de llegar hasta el fondo de todo aquello.
─La figura de Gertrudis es la encarnación de la perseverancia y la lucha, sin embargo, eso no garantiza una victoria ni un final feliz. Los cuentos de hadas son para las princesas, las mujeres de a pie está hechas de otra calaña, siguen hacia adelante contra toda expectativa cuando sus familias dependen de ellas. Gertrudis es una de éstas tenaces mujeres, vilipendiadas y maltratas, sin apenas suerte ni estrategias, pero firme en su empeño de mantener a su prole a salvo.
─Estoy convencida que si "Alfonso XII y la corona Maldita" llega a un público amplio, va a tener repercusiones a nivel histórico. Personalmente sigo sin salir de mi asombro y la recomiendo a todo el mundo. Hay cosas que no deberían quedarse en el olvido, puesto que nos incumben a todos como parte de una nación; y tu novela es una de ellas.
─Opino igual que tú. Cuando capté el alcance de lo que estaba descubriendo, comprendí que era una historia que no solo concernía a mi familia. Un      asesinato encubierto por el estado es algo que nos atañe a todos. La gente tiene  derecho a conocer esas maniobras de ocultación y qué hay detrás de todo ello. Hay
hechos históricos que requieren una revisión.
─Esta en concreto requiere más de una revisión.
─Muy cierto. Hay mucha información que se ha ocultado y sobre todo vidas rotas con total impunidad.

Eso es todo. Si queréis saber más sobre Laura y tenéis Instagram, podéis localizarla como @srta.lioncourt. Gracias a todos.