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martes, 9 de julio de 2019

Sucesos de La Granja hasta hace poco ignorados



Uno de los sitios más emblemáticos de Segovia es el imponente palacio de La Granja de San  Ildefonso, lugar de veraneo de los reyes desde que en 1720 lo adquiriera el primer borbón, Felipe V. Pasear por estos suntuosos jardines es obligado para los turistas que quieren conocer este Real Sitio donde tantos acontecimientos históricos se han producido a lo largo de la tortuosa trayectoria de la dinastía Borbón en España. Y no incluyo los denominados Sucesos de La Granja, en 1832, cuando se creía que Fernando VII estaba a punto de expirar y su hermano, Carlos Isidro, logró la firma del decreto que le permitiría ocupar el trono en lugar de Isabel, la hija mayor del maltrecho Fernando VII, que contra todo pronóstico se recuperó, anulando poco después dicha disposición. Consecuencia de ello fue la herencia que dejó Fernando a su muerte, en 1833: la guerra entre carlistas e isabelinos.


Existen otros hechos desconocidos o cuando menos no divulgados hasta la publicación de mi libro de investigación Voces desde el más allá de la historia, y tres años después, la novela histórica premiada basada en dicho libro, Alfonso XII y la corona maldita. Quienes se embarquen en su lectura descubrirán que este Real Sitio fue escenario de sucesos trascendentes en la vida de Alfonso XII y decisivos en el aciago destino de mi antepasado Federico Puig Romero, asesinado el 22 de junio de 1866 en el cuartel de San Gil de Madrid.

Algunos de estos sucesos atañen a Isabel II, a Federico Puig Romero y al secreto de la concepción del entonces príncipe Alfonso. Tras la partida al exilio de Isabel II en 1868, han de transcurrir unos años hasta que se recobra la corona en la figura de su hijo, Alfonso XII, proclamado rey a finales de 1875. A partir de aquí, las pistas que da su trayectoria conducen a la recuperación de ese pasado que se quiso ocultar y está estrechamente ligado al asesinato sin resolver de Federico Puig Romero. En este palacio, en plenas vacaciones estivales, Alfonso XII se ve obligado a tratar un grave asunto estrechamente conectado con el asesinato de Federico Puig Romero y con carácter urgente despacha allí con sus ministros graves disposiciones que afectarán al futuro de los hijos de Federico Puig Romero y marcarán el punto de encuentro entre estos y su hermano rey.
  
                           


Sin duda, los muros de este palacio guardan muchos secretos de Isabel II, que permaneció recluida en La Granja durante su último embarazo para evitar la epidemia de cólera. También allí recibió al general Prim, con quien mantuvo varias entrevistas durante el verano de 1863. Era el preludio de la revolución que lideraría Prim y en la que Federico Puig Romero sería víctima de una conspiración que el estado intentaría ocultar a toda costa.


Recordando todos estos momentos paseé por los jardines de La Granja imaginando aquellos personajes que forman parte de esta historia que he intentado desenmarañar a lo largo de años de trabajo e investigación y luego recrear en una novela histórica completamente fiel a estos hechos. Y como digo al comienzo de la novela, ojalá que los hechos más terribles de esta historia fueran solamente una ficción.