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domingo, 8 de mayo de 2022

Las Fake News de Fernando VII

La familia de Carlos IV

 

A casi nadie le resulta extraño el término Fake News, que viene a ser lo que en lenguaje de andar por casa conocemos por bulo. Uno de los casos más recientes es el de la famosa cantante Lolita, indignada con quienes han difundido que padece cáncer de pulmón. De otros famosos se ha publicado incluso su muerte. Estas noticias falsas se hacen virales y resulta luego muy difícil para las víctimas desmentirlas. Ya dice el refrán, cuando el río suena…  El procedimiento viene a ser el que se vale, no de hechos  probados, sino de rumores que, con fundamento o no, se esparcen con máxima eficacia llegando a arruinar la vida y reputación del objeto de estos ataques. 

Y en ese arte era alumno doctorado en 1807 el todavía príncipe Fernando, presa de un odio visceral contra su madre, la reina María Luisa, y Manuel Godoy,  hombre de confianza de su padre, el rey Carlos IV. Manuel Godoy y Álvarez de Faria escaló posiciones muy rápidamente desde que conociera a los entonces príncipes Carlos y María Luisa, siendo un guardia de Corps. La amistad fue creciendo, a la par que la confianza, de modo que al  ser coronado Carlos IV las atribuciones de su favorito Godoy se multiplicaron obteniendo altos nombramientos como Generalísimo, Almirante e incluso príncipe de la Paz. Y hasta ahí podíamos llegar, se dijo el entonces príncipe heredero Fernando. O más bien su camarilla, interesada en la caída de Godoy, el cual les había arrebatado la influencia sobre los reyes que utilizaban no en bien de la nación sino de sus propios intereses.

Retrato de Manuel Godoy


Manuel Godoy fue algo más que un valido. Independientemente de su ascenso meteórico, se tomó muy en serio su labor de estadista intentando liberar a España de convertirse en una conquista más de Napoleón Bonaparte, que desde la victoria de Jena alcanzó tal poder en su imperio y ejército que Europa quedaba a su merced y no se podía plantear un enfrentamiento. Godoy intentó mantener a España al margen de la guerra y a salvo de ser conquistada. Para ello recurrió a aliarse a Francia y permitir el paso de tropas francesas de camino a Portugal, e igualmente ceder parte de nuestro ejército que salió de España como aliado, incluido entre ellos mi antepasado Vicente Puig Formenti, del regimiento de Voluntarios de Barcelona.

Para conocer la realidad de los hechos conviene leer todas las fuentes, entre ellas las Memorias de Godoy, que aportan datos y documentos con los que puede desmentirse gran parte de la labor difamadora del príncipe Fernando, que creyó, influenciado por su camarilla, que Godoy con su nombramiento de príncipe podría arrebatarle sus derechos dinásticos, algo absurdo a todas luces, escasas por cierto en Fernando. Las Fake News del entorno fernandino empezaron a ponerse en marcha años atrás, capitaneadas por la primera esposa de Fernando, María Antonia Borbón. Su prematura muerte fue contada del modo que mejor le pareció a Fernando, achacando a su madre el papel de envenadora, algo que fácilmente puede comprobarse que es falso, puesto que padecía tuberculosis. A partir de ahí las Fake News contra Godoy y la reina fueron en auge, y para ello el entorno de Fernando recurrió a los pintores Goya, Maella y González Velazquez, encargados de realizar acuarelas degradantes de Godoy y los reyes con unas leyendas irrespetuosas por decirlo fino. Fernando pagó para que se hicieran copias y se distribuyeran por la corte en tertulias y tabernas con el fin de desprestigiar a sus padres y a Godoy.

En su afán por hundir al valido y a sus padres, se alió a escondidas con el emperador Bonaparte esperando casarse con una pariente suya y recibir su apoyo para destronar a Carlos IV. Su conspiración fue descubierta a finales de octubre de 1807, mostrándose arrepentido ante sus padres. Estos lo perdonaron, algo de lo que se arrepentirían en marzo de 1808, cuando Fernando y su camarilla contrataron gente para formar una gran turba que asaltó la casa de Godoy (motín de Aranjuez). Aquella gente, pagada por varios grandes de España que odiaban a Godoy, llegó incluso a intentar matarlo. Se le despojó de todo y se le encarceló sin causa alguna. Fernando obtuvo el trono extorsionando a su padre y, en su estupidez, convencido como estaba de que Napoleón era su aliado, propició que las tropas francesas  invadieran España. Poco antes del motín, Godoy preparaba la huida de los reyes para salvar la corona de Bonaparte. De no haberse producido el motín, la historia habría sido muy distinta.

Las obras de Godoy durante su gobierno pasaron desapercibidas ante el alcance de las Fake News fernandinas que, pese a los documentos y los hechos, no han logrado una aceptada reivindicación de este personaje, quedando solo el eco de la palabra choricero que increíblemente se utiliza todavía en una celebración escenificando estos hechos contados a la manera de las Fake News de Fernando. Ni libros, ni estudios posteriores han valido para establecer un juicio justo de su papel en la historia. O, en todo caso, a casi nadie parecen interesar. ¿Cuántas más Fake News quedan por desmontar en la historia?

«La rehabilitación del Príncipe de la Paz fue tardía e incompleta. En la memoria histórica de los españoles quedaría  por  largo  tiempo  como  personaje  arribista,  ambicioso,  torpe  e  inmoral  (por cierto sus famosos amores con la reina Mª Luisa nunca han podido ser probados como tampoco su pretendido enriquecimiento irregular), y como principal responsable de los males del país en su traumática transición a la contemporaneidad. Un mito desmontado ya en parte hace medio siglo por Carlos Seco (en menor medida por algún otro historiador),y ahora definitivamente por la muy bien documentada, sólida y analítica monografía del profesor  Emilio  La  Parra,  fundamentada  en  la  sistemática  y  paciente  consulta  de  una quincena de archivos españoles, franceses e italianos, y en el dominio de una vasta y selecta bibliografía(1)».

Como dato adicional de mis propias investigaciones, aporto el Nexo entre Manuel Godoy y Gertrudis Romero

(1) Manuel Godoy o la reivindicación de un ilustrado. En torno a los dos libros de Emilio La Parra. Juan B. Vilar, Universidad de Murcia, 2004. Enlace a pdf