Translate

jueves, 23 de julio de 2020

Hablando de Novela Histórica en Sueña Mundos


Cuando Rosana Gutiérrez me invitó a su programa Sueña Mundos, emitido en Facebook TV On Line, para hablar de Novela Histórica, no me lo tuve que pensar demasiado. Para quienes escribimos este género de novela siempre es grato departir con otros escritores y conectar con los lectores que disfrutan estos libros en que la característica principal es un viaje a través del tiempo por el que los escritores nos aventuramos para hacer vivir y sentir de forma cotidiana un ambiente y época distinta a la nuestra como una oportunidad única de traspasar las barreras de nuestro tiempo y conocer más del pasado, con esa mezcla de ficción y realidad en el punto justo para generar interés, expectación y aprendizaje.

Desde mi nombramiento para formar parte de la Junta Directiva de C.L.A.V.E. a principio de año quedando a cargo de la nueva sección de Novela Histórica, los esquemas han cambiado por la crisis del COVID-19, teniendo que renunciar a tantos eventos literarios a los que estábamos habituados en ferias, presentaciones, firmas de libros… Pero por contra han surgido otras iniciativas de eventos on line en diversas plataformas, y en este marco surge el programa Sueña Mundos, de la incansable escritora Rosana Gutiérrez, a la que tuve el gusto de conocer el año pasado en una feria del libro en que ambas firmábamos nuestras respectivas obras. Ya me pareció entonces muy agradable y dinámica, pero ahora es para mí digna de admiración, no solo por la intensa actividad que realiza en iniciativas para aportar cultura y entretenimiento, sino en su creatividad y amor que pone en sus programas, de una gran calidad y diversidad de temas de interés general que ella conduce de forma impecable, haciendo además sentir muy cómodos a sus invitados.

Con Rosana Gutiérrez en abril de 2019.

En este sexto programa, dedicado a la Novela Histórica, intervine en la parte final, con la entrevista que me hizo en la que hablamos de aspectos que pueden interesar mucho a los escritores y por supuesto a los lectores. Previamente, Rosana introdujo el programa hablando de Novela Histórica, abordando algo muy interesante sobre cómo reconocer nuestra propia historia, y un audio libro con un hermoso relato dedicado a los que han perdido su memoria. Solo puedo decir que me he quedado muy gratamente sorprendida por la calidad que imprime Rosana a los diversos puntos que ha tratado en tan breve espacio, con esa forma de hablar y expresarse tan cercana, cálida y aportando tanto a la cultura, literatura y más temáticas que resultan muy atractivas. Desde aquí mi agradecimiento para ella y su gran trabajo.

Con Rosana en un momento de la entrevista.

Os paso enlace a este último programa emitido el 21 de julio a las 21 horas, en el que participo como invitada, por si queréis descargarlo Desde luego, recomiendo todos los anteriores, que no tienen desperdicio.


Rosana nace en Burgos en 1968. Estudió Teología en la Facultad del Norte, y se dedica a la enseñanza desde hace más de 20 años. Madre de familia numerosa, amante de la naturaleza y los animales. Actualmente vive en Valencia y trabaja dando clase de Religión en Secundaria y Bachillerato.

Obras publicadas:
Edra, el águila blanca, 2010, reeditada como Edra y los celtas, 2019.
Salvemos la tierra. S.O.S. por la tierra con voz de niño, 2018.
El bosque de los niños, 2018
Historias inquietantes (antología junto con otros autores valencianos), 2019
Femenino plural (en colaboración con 29 autoras) para la Asociación Clara Campoamor, 2020

Además de escribir, Rosana dedica parte de su tiempo a dar formación online, participar en conferencias y eventos digitales sobre educación y ecología con la Liga Internacional de Líderes, en varios países, así como tener un espacio semanal en Radio Miami animando al cuidado y respeto de la naturaleza. Colabora con la revista digital de Requena, con la columna titulada: Si leemos, crecemos, y en la revista Tu voz en Pinares donde también aporta su pasión por llevar el mensaje de cuidado del planeta. Realiza presentaciones de sus libros en los colegios, ayuntamientos o lugares sociales, con actividades y juegos que aporten el amor por nuestra naturaleza y los animales.
Podéis conocer más de ella y sus libros en su sitio web:
Sitio web de Rosana Gutiérrez

viernes, 3 de julio de 2020

Sueños de escayola, de José Vte. García Torrijos





«Fuimos víctimas de la negligencia del franquismo, hoy somos los grandes olvidados de la democracia».

Así de rotundo es el autor de la magnífica novela Sueños de escayola, que he terminado de leer hoy sin poder aguardar más para plasmar la honda impresión que me ha causado, siendo este libro uno de los que incluyo en la categoría de reseñables y más que recomendables.

En este tiempo en que la literatura se está condicionando cada vez más a lo políticamente correcto y los autores vemos constreñida nuestra libertad creativa para no ser censurados si no damos visibilidad a todos los colectivos, Sueños de escayola surge como un referente único en su categoría, adentrando al lector en un universo desconocido y muchas veces oculto por nuestra sociedad española, en la que ya se catalogan 37 géneros y 10 orientaciones sexuales, contrastando ello con la ignorancia que se muestra ante la realidad de un colectivo que forma parte de la historia de España y, sin embargo, es invisible para la mayoría.

José Vicente García Torrijos en la Feria del Libro con su familia.

Hablamos de los niños de la polio que sufrieron el calvario de esta enfermedad que pudo haberse evitado con la vacuna que fuera de España se empezó a aplicar entre 1955 y 1963. Entre los miles de contagiados en España se halla José Vicente García Torrijos. Su experiencia vital es una fuente invaluable para mostrarnos esa otra realidad que se vivía en la España del NODO edulcorada con las películas de Marisol y Rocío Durcal.

La novela te atrapa desde la primera página, conduciendo al lector de una forma muy visual, cinematográfica, como él mismo diría, tan aficionado como es al cine, algo que sin duda se trasluce en su estilo literario. Su prosa es ágil y sin embargo salpicada de belleza, logrando que sintamos, vibremos y nos identifiquemos con las vivencias del niño Pablo y los tres amigos que hace en el sanatorio de la Malvarrosa, donde tiene que iniciar una nueva vida, apartado de su familia. La novela tiene mucho de su propia experiencia, aunque como el mismo autor afirma cuando le preguntan sobre ello, hay muchos personajes inventados. No sé si ese primer amor que aparece en la novela pertenece a una u otra categoría.


Presentación de Sueños de escayola en el Hospital de la Malvarrosa en noviembre de 2019. Le acompaña Antonio Andújar Castro.

La labor de documentación que José Vicente ha realizado es muy completa y nos permite asomarnos a ese día a día de aquellos niños y niñas que convivían con el dolor, la soledad y su limitación física. Y en medio de todo ello hay sitio para la alegría, esperanza, ganas de vivir y excelentes muestras de compañerismo, solidaridad y amor. Bajo la mirada de unos niños, que no por su limitación dejaban de hacer travesuras, nos asomamos a ese trozo de historia que quedó atrapada entre las hileras de camas recogiendo los rayos de sol en la playa, con rehabilitación diaria, rezo del rosario y cirugías, ansiando la llegada del momento de poder regresar a casa. 


José Vte. García Torrijos (derecha). A su izquierda, Paco Arenas, Nieves Michavila, Antonio Andújar Castro y Alfredo Cot.
(Presentación de Estrellas y cedros sobre fondo blanco, de Antonio Andújar Castro en enero de 2020)

En este marco y contexto histórico el autor es capaz de hacernos sonreír, llorar, vibrar y llenarnos de expectación ante las múltiples situaciones que nos tienen en vilo y leyendo con ansiedad página a página a ver cómo se van resolviendo. En definitiva, una novela que llega al corazón y contribuye al conocimiento de una etapa de nuestra historia que todavía colea en aquellos niños supervivientes de la polio que hoy siguen en su lucha para dar visibilidad a la enfermedad que en esta etapa de su vida les está haciendo acusar el síndrome Postpolio. Por ello requieren el reconocimiento y apoyo de nuestra sociedad, ahora más que nunca.

Para conocer al autor de un modo desenfadado y ameno, os invito a la entrevista que le realizamos desde AMA Libros Antonio Andújar Castro, Paco Arenas y yo en este enlace al vídeo en youtube.

Sobre el autor: José Vicente García Torrijos nació en Madrid (1959), aunque reside hace mucho en Valencia. Casado y con dos hijas, es autor de muchos relatos con los que ha participado en diversas antologías, obteniendo además galardones en la asociación CLAVE, Diario Levante EMV y Junta Municipal de Patraix. En 2018 inicia una colaboración quincenal en el diario digital es.diario.com/comunidad valenciana, abordando temas de discapacidad y personas con funcionalidad diversa.

Obras publicadas: Despertar (2012), Sueños de escayola (2015, primera edición), Cometas cruzando el sol (2019) y Sueños de escayola de Editorial Carena (2019, segunda edición).
Antologías en las que ha participado: Crónicas de la muerte dulce (2012), Umbral de la locura (2015), La luz entre las palabras (2017), Sueños en la mirada (2017) y Treinta hombres fascinantes en la historia de Valencia (editorial Vinatea).

domingo, 21 de junio de 2020

La hermana de Isabel II que también lo era del padre de su heredero Alfonso XII

Estampa de Isabel II niña, realizada en Calle de las Huertas 3, donde murió Gertrudis Romero en 1824.

Hija de rey, hermana de reina y de padre de rey, del que era tía por partida doble: de su hermana menor Isabel II y de su hermano mayor Federico Puig Romero. No es un juego de adivinanzas, pero bien podría ser el guion de una serie basada en hechos reales que superan a la ficción y destapan una historia que permaneció oculta en el entorno de la corona por los testigos de las andanzas de Fernando VII y su hija Isabel II, vinculados estrechamente por lazos de vida y muerte a la familia Puig Romero.



Portada del expediente de Gertrudis Romero conservado en el Archivo General de Palacio.

El 22 de junio de 1816 nacía en Madrid Gertrudis Puig Romero, bautizada en la parroquia de San Sebastián como póstuma de Vicente Puig, militar que no llegó a participar en la concepción de esta niña, habiendo sido alejado de su familia por designios de Fernando VII, encaprichado de su hermosa mujer, Gertrudis Romero. La novela Alfonso XII y la corona maldita contiene parte de este argumento que poco o nada dista de la realidad sacada a la luz en el libro de investigación Voces desde el más allá de la historia. Los hechos desencadenados por esta nefasta unión de Gertrudis con el monarca traerían consecuencias a lo largo de tres reinados.


Certificado del cirujano de la Real Familia sobre un mal parto de Gertrudis Romero.

El 22 de junio sería una fecha luctuosa desde el mismo nacimiento de esta niña en 1816. El mismo día, cincuenta años después, sería asesinado su hermano por parte de madre Federico, ocultándose las auténticas circunstancias por el gobierno de su hermana por parte de padre, la reina Isabel II. En este asesinato, que semeja un thriller histórico, se hallan involucrados altos personajes, militares y palaciegos. Queda patente la necesidad del secreto y ocultación de estos hechos por Isabel II, su heredero Alfonso XII y el de este, Alfonso XIII, llegándose con este fin a actuaciones que pesarán en la historia de España.

Fernando VII e Isabel II.
                         
Federico Puig Romero y Alfonso XII.
El proceso que he seguido para obtener toda esta valiosa e inédita información ha sido arduo y complejo, al tener que enfrentarme a desaparición de documentos y falseamiento de datos. Me ha ayudado mucho mi entrenamiento analítico con las matemáticas y la colaboración de mi madre en los trabajos de tantas consultas de libros y expedientes en diversos archivos y bibliotecas. No sobrevivió para ver el resultado final plasmado en Voces desde el más allá de la historia, que le dedico como homenaje a tanto que tiene este libro de ella.

La gran pregunta es: ¿por qué ningún autor ha sacado antes esto a la luz? De hecho, posteriormente a la edición de estas dos obras mías, se han publicado otros libros  que tratan la vida de Isabel II y no citan mis hallazgos, dando como ciertos los mitos que  se han transmitido a lo largo de años de silencio sobre estos hechos molestos que no interesaba dar a conocer.

Como respuesta a los últimos libros publicados, solo puedo decir que sus autores probablemente no han contrastado todas las fuentes posibles, o habrían dado con mis libros. Y de leerlos, no aceptarían tan fácilmente las historietas que se han contado, o al menos, las cuestionarían. Respecto a por qué no ha sido conocida esta información por ningún historiador o biógrafo, incluida mi admirada Isabel Burdiel, catedrática que avaló mi libro para ser presentado en la facultad de Geografía e Historia de Valencia por sus importantes aportaciones, la respuesta es sencilla: yo tenía algo que todos esos historiadores no tenían: el testimonio que me llegó directamente de mi abuela acerca del asesinato de su abuelo, Federico Puig Romero, en presencia de sus hijos, siendo el mayor de ellos el padre de mi abuela. También llegó a mí el conocimiento de una carta firmada por Alfonso XII dirigida a sus dos hermanos Puig Romaguera, hijos legítimos de Federico Puig Romero, lo que convierte a mi tatarabuelo en el mismo del rey emérito, Juan Carlos de Borbón.
Fotografía de Federico Puig Romero con su esposa y sus dos hijos, tomada apenas dos meses antes de su asesinato en presencia de su familia.

Y por último, cabe recordar, que en el encubrimiento del asesinato de Federico Puig Romero y toda la historia que hay detrás de ello, participa activamente un historiador de renombre, Antonio Pirala, que funde todas las versiones contradictorias en una sola, recurriendo a falsear datos, como demuestro con fuentes documentales. La inmensa mayoría de historiadores toma por válida esta versión sin consultar las fuentes originales que yo sí he contrastado. Antonio Pirala hizo un gran trabajo para ocultar las auténticas circunstancias del asesinato de Federico Puig Romero el 22 de junio de 1866. Por esas curiosidades del destino, Antonio Pirala fallecería también un 22 de junio, en el año 1903.

miércoles, 3 de junio de 2020

Oficios viles no aptos para la nobleza



Que el trabajo dignifica al hombre parece ser algo que poco o nada tiene que ver con la nobleza española, al menos en siglos pasados, cuando se denominaba oficios viles o mecánicos a todos aquellos que entraban en la categoría de artesanales o manuales. Estos correspondía ejecutarlos a la plebe, que en ningún modo podía mezclarse con la nobleza, dedicada a menesteres tales como el ejercicio de las armas y el mantenimiento del honor, así como a vivir de las rentas feudales. Estaba entonces muy mal visto ganarse la vida trabajando. Los militares, asociados por entonces a la nobleza, eran dentro de esta categoría los que tenían condiciones más duras, e igualmente algunos sectores del clero que se ocupaban en trabajos sin fines productivos, guiados por su ascetismo.

En esa línea de que el trabajo era para los nobles algo indigno, vendría bien incluir aquí la nota humorística con el refrán Antes caer bajo que buscar un trabajo, que se aplicaba el marqués de la Cañahueca, personaje de mi novela Manual del buen truhán (la tilde es adrede), y no iba descaminado en que esto lo dijera alguien con título nobiliario, aunque solo se tratara de su nombre de guerra. Dejando las bromas aparte, en la documentación que he ido recopilando a lo largo de mis investigaciones, he hallado numerosas pruebas que van en la línea de considerar de gran dignidad y nobleza no dar golpe, y de mucha vileza los trabajos que requieren esfuerzo.

Informe de limpieza de sangre de Gertrudis Romero en 1802.

La primera pista la hallé en el informe de limpieza de sangre de mi antepasada Gertrudis Romero en los trámites iniciados en 1802, cuando solicita licencia para casarse con ella Vicente Puig, militar perteneciente a los Reales Ejércitos. Por aquel entonces, para que un oficial pudiera acceder a los beneficios del Montepío Militar y optar a pensión su viuda y huérfanos en caso de fallecimiento, se exigía que las contrayentes pertenecieran a la nobleza o fueran hijas de militares. Si no era este el caso, se requería un exhaustivo informe de limpieza de sangre que debía solicitar el padre de la novia, y en el que debía acreditarse que tanto los padres, como varias generaciones más de sus antepasados, ejercían oficios que no eran viles, y que además ‹‹eran reputados cristianos viejos, limpios de toda mala raza, como son judíos, moros o recién convertidos a nuestra santa fe católica››.
  
Del informe de limpieza de sangre de Gertrudis Romero.
                                                
Inicia los trámites en Salamanca Benito Piñeyro Romero, suprimiéndose más adelante a Gertrudis el primer apellido paterno, quizá para intentar desligarla de posibles cuestionamientos acerca de la naturaleza mecánica del oficio de su padre, algo que se discute en el expediente, después de haber superado los requisitos de limpieza de sangre en sus antepasados. Se plantea la duda de que el oficio de Sacristán Mayor de don Benito se tiene en Salamaca por mecánico. En su empeño por lograr la ansiada licencia, alega Vicente que ‹‹ese obstáculo se desvanece por la Real orden de 18 de marzo de 1783, por la que no tan solo declara S.M. por honestos y honrados los oficios de curtidor, herrero, sastre, zapatero, carpintero y otros, sino que tampoco han de perjudicar para el goce y prerrogativas de la Hidalguía a los que la tuviesen, aunque los ejercieses por sus mismas personas…››.

Carlos III.

Tal real orden cambiando la rancia legislación fue emitida por Carlos III, quién sabe si inspirado en las tendencias viles que manifestaban sus reales vástagos Carlos y Antonio Pascual. El primero de ellos reinaría en 1788  como Carlos IV hasta ser destronado en 1808 por su infausto heredero Fernando. Tanto Carlos IV como su hermano el infante Antonio Pascual eran muy dados a las manualidades. Se dice que Carlos IV era un excelente relojero, y su hermano Antonio Pascual se entretenía en realizar  bordados y tapices, amén de trabajos de carpintería y cerrajería. Derogada la vileza de estas actividades por su resignado padre, dejaron de ser mal vistos estos oficios desempeñados con esmero por los integrantes de la familia real que ocupaban sus abundantes horas muertas en estas ocupaciones.

Carlos IV.


Con todo ello, tres años después de esta real orden, todavía quedan reminiscencias en los documentos que he estudiado de los hermanos Guillelmi Andrada y Vandervilde (Jorge Juan, Juan y Antonio), solicitando su ingreso en la Orden de Caballeros de Santiago. Superar esta prueba requería acreditar nobleza desde al menos 1507. En el interminable expediente, con árboles genealógicos completos y elaborados testimonios, recojo uno de ellos, acreditando el merecimiento y categoría de alta nobleza, cuando asegura que ‹‹son cristianos viejos y que nadie se ha dedicado a mercader, cambiador ni oficio mecánico, y se han mantenido por el contrario con el esplendor correspondiente a sus rentas y sueldos››. A esta fehaciente prueba de nobleza añade, para incidir más en la categoría del pretendiente, que ‹‹este acostumbra mantener y andar a caballo››, lo cual nos da idea del status que esto confería entonces. Dice además que  ‹‹ni él ni su familia han sido castigados por el tribunal de la inquisición pública ni secretamente››.





Retrato de Jorge Juan Guillelmi, debajo del del conde de Gazola, en el Museo del Colegio de Artillería de Segovia.


Pruebas para los aspirantes a ingresar a la orden de Caballeros de Santiago, solicitadas en 1786 por los tres hermanos Guillelmi Andrada Vandervilde Jorge Juan, Juan y Antonio.

Cambiando el caballo por un modelo de automóvil de alto standing, quizá adquirirían por derecho propio el título de Caballeros de Santiago bastantes integrantes de nuestra esfera política, al menos en lo tocante a no ejercer ningún trabajo de esfuerzo y tener derecho a dignidades y plebendas impensables para el pueblo llano entregado a su vil mano de obra…

sábado, 16 de mayo de 2020

Isabel Burdiel, ganadora en los premios de la Crítica valenciana



Hoy se han fallado los XXXIX Premios de la Crítica Valenciana organizados por la Asociación Valenciana de Escritores y Crítios Literarios (CLAVE). Lo he vivido con gran emoción, en primer lugar, por ser la primera edición de estos premios desde mi reciente nombramiento como parte de la junta directiva del reelecto presidente de la asociación Juan Luis Bedins, a comienzos de enero. Y en segundo lugar, porque en el área a mi cargo, de Novela Histórica, el primer evento que empecé a organizar fue con Isabel Burdiel, por la que siento gran admiración y gratitud. Mi más sincera enhorabuena para ella por este merecido galardón obtenido con su biografía de Emilia Pardo Bazán, publicada en 2019 por Ediciones Taurus.

Isabel Burdiel.
                  

Isabel Burdiel ya había obtenido el Premio Nacional de Investigación de Ediciones Taurus por su biografía de Isabel II, publicada en 2010. He sido gran admiradora de su trabajo, para mí un referente durante el largo proceso de investigación de mi libro Voces desde el más allá de la historia, que finalmente logré publicar después de muchas trabas en 2015 (Incipit Editores). Buscaba el reconocimiento a este trabajo que saca a la luz hechos inéditos en los que está involucrada Isabel II, y me atreví a solicitar presentarlo en la Facultad de Geografía e Historia de Valencia donde Isabel Burdiel es catedrática, y dada la temática de mi libro, fue ella a quien se me asignó para evaluar mi libro y determinar si reunía los méritos suficientes para pasar el rígido protocolo que se exige para presentar un libro a alguien ajeno a la universidad como era mi caso.
                           
No olvidaré aquella primera entrevista con ella en su despacho en diciembre de 2016, cuando me citó para llevarle mi libro, que prometió leer con mucho interés a pesar de sus múltiples ocupaciones y libros apilados que también debía examinar, a lo que se añadía la escritura de su nuevo libro. Me interesé por el tema de este nuevo proyecto, y ella me dijo que trabajaba en una biografía de Emilia Pardo Bazán, el libro que hoy ha obtenido el premio en la categoría de Ensayo y Crítica. Me congratula haber asistido a la gestación de esta obra que sin duda aportará mucho a los investigadores y escritores que, como yo, indagamos en las mejores fuentes.


Con el vicedecano Miguel Requena Jiménez, y Paco Arenas.

Un mes después de haber estado en su despacho, recibí su comunicación diciéndome que había aprobado mi libro por sus importantes aportaciones. Que alguien como ella opinara eso supuso para mí la culminación que cristalizó el 4  de mayo de 2017, día en que presentaba en la Facultad de Geografía e Historia de Valencia mi libro Voces desde el más allá de la historia, avalado nada menos que por Isabel Burdiel. Aquel día prometí escribir la novela histórica basada en estas investigaciones, que ese mismo año presenté al Premio Hispania de Novela Histórica, resultando ganadora (Alfonso XII y la corona maldita, Ediciones Altera, 2018). Estaba presente Juan Luis Bedins, presidente de CLAVE, que dos años después me llamaría a formar parte de su junta directiva en representación del área de Novela Histórica, un gran honor que no empañará la crisis del COVID-19.

Con Juan Luis Bedins en la presentación de Voces desde el más allá de la historia en la Facultad de Geografía e Historia.

           
Me siento muy orgullosa de formar parte de un gran equipo que ha trabajado a destajo para poder sacar adelante estos premios en circunstancias tan adversas. Y aunque por ahora no se pueda realizar el lucido evento tan esperado con los premiados, se ha fallado en la fecha prevista gracias al trabajo maratoniano de los organizadores, presididos por José Vicente Peiró, y la gran implicación de nuestra secretaria, Elia Saneleuterio.

Con Juan Luis Bedins y Elga Reátegui en la designación de la junta directiva de CLAVE en enero de este año.
                   
Los ganadores han sido:

Isabel Burdiel en la categoría de Ensayo y Crítica por su obra Emilia Pardo Bazán (Taurus, 2019).
Elisa Ferrer en la categoría de Narrativa por su obra Temporada de avispas (Tusquetes, 2019).
Fernando Delgado en la categoría de Poesía, por su obra La mar desnuda )Pre-textos, 2019).
Los hermanos Sirera en la categoría de Literatura Dramática por la obra Dinamarca (Bromera , 2019).

Enlaces a algunas notas de prensa de diversos medios: