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lunes, 31 de octubre de 2016

201 años de una oscura muerte conveniente a Fernando VII


Mañana cumple un año este blog, creado coincidiendo con el 200 aniversario de muerte de Vicente Puig, víctima de una muerte prematura y en extrañas circunstancias que requirieron falsificar su defunción y facilitar a Fernando VII llevar a palacio a su viuda, Gertrudis Romero, hallándose embarazada y con siete hijos a su cargo.

Portada de Episodio Nacional de Benito Pérez Galdós.

La inexplicable ausencia del expediente personal de Vicente Puig en el Archivo General Militar no ha impedido la reconstrucción de su rastro ni el descubrimiento de las peculiares circunstancias en que su esposa quedó embarazada en su ausencia y dependiente de los designios del déspota Fernando VII, convertido en “protector” de esta familia rota.



Retrato de Fernando VII.


El 1 de noviembre de 1815 Vicente Puig fallecía en Pamplona, lejos de su familia y sin llegar a saber qué sería de sus siete hijos, el mayor de ellos con doce y el último de meses. Ignoraba que venía otro niño en camino sin que él hubiera tomado parte. Había firmado testamento ocho años atrás cuando creyó que peligraba su vida al partir con el marqués de la Romana a la expedición hacia Dinamarca, incluyéndose entre los pocos sobrevivientes que lograron retornar a España en 1808 para unirse a la lucha contra la invasión francesa que duró años, hasta que se logró restaurar la corona a Fernando VII en 1814. Poco imaginaba Vicente Puig que este monarca marcaría irremisiblemente el futuro de su familia y él no estaría para defenderlos. Vicente Puig sobraba para Fernando VII. Y como una maldición, la historia volvería a repetirse con su hijo, Federico Puig Romero, y la heredera del absoluto, Isabel II. 

Isabel II de España.

viernes, 14 de octubre de 2016

Entrevista en programa PUERTAS ABIERTAS de CV Radio (94,5FM)




Hoy a las diez de la mañana se ha abierto el programa de CV Radio (94,5FM) PUERTAS ABIERTAS con la entrevista que me ha realizado el locutor valenciano Vicente Quintana. Agradezco mucho las atenciones del equipo y la afabilidad del entrevistador, que me ha hecho sentir muy cómoda.




Para mí ha sido un gran honor haber sido invitada al programa PUERTAS ABIERTAS, que realiza entrevistas a personas relevantes valencianas en distintos campos: investigadores, catedráticos y personalidades del mundo de la sociedad y la cultura. Espero estar a la altura con mi trabajo de investigación que estoy convencida removerá muchos cimientos de falsedades históricas dadas a conocer como hechos irrefutables.

Al hilo de lo comentado en la entrevista, donde surgió el tema del posible parecido de mi tatarabuelo Federico Puig Romero con su presunto hijo Alfonso XII, puede comprobarse dicho parecido en estas imágenes de Federico a los 53 años y de Alfonso XII, que no llegó a los 28.

Resulta sin embargo muy curioso que habiéndose considerado al oficial Enrique Puigmoltó y Mayans como el padre de Alfonso XII gracias a una campaña propagadora de este rumor expandido desde el mismo entorno de la reina Isabel II, no se haya publicado en ninguno de los múltiples libros que se han escrito sobre ello hasta ahora una imagen suya que permita corroborar el parecido.



Federico Puig Romero (izquuierda) y Alfonso XII.



Podéis ver la entrevista en youtube en este enlace:
Entrevista

jueves, 6 de octubre de 2016

Presentación en Benicalap de Los manuscritos de Teresa Panza



Con Paco Arenas en la presentación de la Biblioteca del Mar (Oropesa).

Mañana tengo el honor de acompañar al escritor Paco Arenas en la presentación que hará en la biblioteca pública de Benicalap de su magnífica novela Los manuscritos de Teresa Panza.  Esta sorprendente obra ha merecido elogios de especialistas en literatura y asimismo opiniones entusiastas de lectores de toda índole que han disfrutado su lectura, entre los que me hallo. Para mí ha tenido un interés adicional, por ser gran admiradora de la obra de Miguel de Cervantes. Añado a esto mi punto de vista de investigadora, y me descubro ante el gran trabajo realizado por Paco Arenas para introducirnos con total naturalidad, incluido el lenguaje, en el marco histórico del personaje de Teresa Panza.

Paco Arenas me ha acompañado en varias presentaciones de mi libro Voces desde el más allá de la historia, demostrando su buen hacer como amante de la historia, reflejado en cientos de artículos difundidos en medios digitales y a través de sus exitosos blogs, que compagina con su carrera literaria, iniciada con la selección de su novela Réquiem por una noche de amor en el Premio Nadal y continuada con la publicación de su relato Aurora cierra los ojos, finalista de un premio literario en la obra Compartiendo historias. Su amor por la literatura clásica ha dado como fruto sus geniales adaptaciones de la primera y segunda parte del Lazarillo de Tormes, así como de La Celestina, con gran éxito de ventas.


Trabajando ya en su próxima novela, sigue promocionando Los manuscritos de Teresa Panza, cada día con más lectores, incluso al otro lado del mar. Estoy convencida de que esta novela será recordada a lo largo del tiempo y seguirán leyéndola con interés futuras generaciones.

viernes, 30 de septiembre de 2016

Publicación de Paco Arenas sobre presentación del libro en Sagunto



Hoy a las 20:00 horas tenemos una cita ineludible en la biblioteca Cronista Chabret de Sagunto, mi pueblo. Y además, en el sitio exacto donde mi familia tuvo la primera noticia de la paternidad secreta de Alfonso XII, presuntamente de Federico Puig Romero, mi tatarabuelo, algo  que contradice todo lo publicado hasta ahora sobre Enrique Puigmoltó y Mayans, considerado casi unánimemente como el padre del que sería proclamado rey Alfonso XII en Sagunto el 29 de diciembre de 1874. Hablaré sobre ello y dejaré al descubierto hechos graves que la dinastía Borbón ha intentado mantener ocultos, todo ello avalado por una rigurosa investigación. Intervendrá como ponente mi amigo el escritor Paco Arenas, reputado escritor que además de su trabajo literario, reconocido ya internacionalmente, lleva a cabo una incesante actividad en diversos medios y blogs con su estilo único e inconfundible que cautiva a una ingente cantidad de seguidores, entre los que me cuento. Esta es su publicación en España por la República que ya lleva un número récord de visitas:
Publicación de Paco Arenas en España por la República

Sobre esta presentación se han echo eco varios medios. Os indico enlaces:

lunes, 5 de septiembre de 2016

Federico Puig Romero y la dinastía Borbón

Federico Puig Romero (Museo Específico de la Academia de Artillería de Segovia).

Hoy hace 204 años nacía en Santiago de Compostela Federico Puig Romero, quinto hijo dado a luz por Gertrudis Romero de su matrimonio con Vicente Puig, militar que luchaba desde 1808 en la guerra de independencia contra los franceses que culminó en 1814 permitiendo el advenimiento de Fernando VII al trono de España. Vicente Puig no podía prever entonces lo fatídico que resultaría este personaje y su futura hija, Isabel II, para él y su familia.

Fernando VII  (retrato de Francisco de Goya).

¿Cómo suponer que el monarca por el cual había arriesgado la vida le arrebataría a su esposa, la dejaría embarazada y de inmediato viuda para poder llevársela a palacio y disponer de ella a su antojo hasta que se cansara dando con el fin de sus días anticipadamente? ¿Y que la historia se repetiría con su hijo Federico e Isabel II, la hija de Fernando, dando como resultado un vástago que llegaría a ser el rey Alfonso XII? Esta paternidad se confirma mediante la existencia de una carta firmada por el rey Alfonso XII y dirigida a los hijos de Federico Puig Romero, a los que llama hermanos.

Isabel II de España.

Sin embargo, los rumores sobre esta paternidad se desviaron hacia el oficial de ingenieros Enrique Puigmoltó y Mayans, con quien Federico mantenía vínculos de amistad y familia. Así seguiría oculto el negro pasado que vinculaba al padre de la reina con  las oscuras muertes de los padres de Federico, quien junto a sus hermanos hubo de sufrir años de ensañamiento del déspota que quiso despojarles de sus derechos hasta que una razón secreta y muy poderosa hizo variar al absoluto de conducta hacia ellos.

Retrato de Alfonso XII (Palacio de Aranjuez).

Sobre Federico pesaba este pasado que la dinastía Borbón no podía permitir que saliera a la luz. El 22 de junio de 1866 se inicia en el cuartel de San Gil, donde era coronel Federico Puig Romero, un movimiento revolucionario contra Isabel II que, conocido de antemano por el gobierno, fue utilizado como marco perfecto para camuflar el asesinato del oculto padre de Alfonso XII mediante sicarios que no formaban parte de los planes revolucionarios. Isabel II y su gobierno falsean estas circunstancias y encubren a los asesinos, logrando el silencio de la familia, que fue testigo de aquel horror.

Retrato de Alfonso XIII junto a su madre (Luis Álvarez Catalá, 1898).

El retrato de Federico Puig Romero en el museo del Ejército fue retirado y guardado en depósito hasta 2003, cuando visité el Museo Específico de la Academia de Artillería y el coronel director tuvo la deferencia de colocarlo en lugar de honor, donde actualmente se halla. Cuando lo vi por primera vez no dejó de sorprenderme la ironía de que durante tantos años de clandestinidad se situara frente a un retrato de Alfonso XIII niño y su madre, la regente María Cristina. Ella y su hijo intentaron todo para enterrar este pasado, que sin embargo Alfonso XII, a la vista de los hechos, intentaba resarcir, pese a que en su reinado un famoso historiador falseara el asesinato de su supuesto padre, no con rumores, sino en un libro de historia, para zanjar especulaciones. Pero ello no bastó y aun durante la dictadura franquista otro hombre del régimen siguió tapando este asesinato no resuelto.  En el libro Voces desde el más allá de la historia se sacan a la luz las claves que permiten sacar conclusiones muy claras sobre la implicación directa de la dinastía Borbón en las oscuras circunstancias de la muerte de Federico Puig Romero.

sábado, 27 de agosto de 2016

Felipe VI y el maleficio del número seis



Felipe VI junto a su padre, Juan Carlos I.

Felipe VI inició su reinado el 19 de junio de 2014 tras abdicar en él su padre, Juan Carlos I. Muchos opinan que será el último monarca español basándose en sólidos argumentos que desmontan el mito de que la estabilidad de España depende de la existencia de la monarquía. Lo cierto es que la monarquía nunca ha sido estable, y para afirmarlo me atengo a los datos aportados por el ya fallecido periodista y escritor Juan Balansó en su libro La familia real y la familia irreal1.

Balansó desvela la existencia de lo que él denomina el maleficio del número seis sobre la monarquía española; lo curioso es que se verifica desde tiempo ancestral para diversas dinastías, incluidas la aragonesa, navarra, los Austrias, Borbones y... hasta los carlistas. Es como un maleficio o sortilegio que hace que, cada seis reinados, la dinastía se extinga y la familia continúe por otra rama. Juan Balansó nos ilustra este aserto con todo lujo de detalle remontándose a la reina Berenguela, coronada en Castilla en 1217. El sexto de sus herederos, Pedro I el cruel, es asesinado por su hemanastro Enrique II de Trastámara.

Juan Balansó.
  
El vástago número seis de este nuevo monarca es Isabel I la Católica, pasando la corona a los de Aragón, que se mantiene hasta el sexto heredero: Juana la Loca, cuando se da inicio a la dinastía Austria. El último de esta dinastía -¡cómo no!- es el sexto, Carlos II el Hechizado. Al morir este, el trono pasa a la dinastía Borbón.

El sexto de esta dinastía no es otro que Fernando VII, el cual me afecta directamente por el trágico entrecruce con mis antepasados, con asesinatos y muertes en extrañas circunstancias que saco a la luz en mi libro Voces desde el más allá de la historia. Este monarca no solo fue fatídico para mis ancestros sino para España incluso después de su muerte, cuando se produce la disensión entre dos ramas, la isabelina (su hija) y la carlista (su hermano). En la línea carlista surge el cambio al llegar al sexto heredero, Alfonso Carlos I, el cual muere sin descendientes, con lo cual, se retorna a la rama isabelina, vencedora de la guerra civil que coronó a Isabel II, con consecuencias nefastas para mi antepasado el coronel de artillería Federico Puig Romero, cuyo asesinato es encubierto por su gobierno.

Al llegar a este recuento me surgen dudas. El tercer heredero es Alfonso XIII, que en 1931 marcha al exilio y surge la segunda república. Juan Balansó sigue contando a pesar de todo, pasando a don Juan, el conde de Barcelona, y llegando al quinto heredero, impuesto por Franco, Juan Carlos I. ¿Adivinan quién es el sexto? Para más inri, lleva el seis en su nombre. Si creyéramos en que se seguirá cumpliendo el maleficio, le tocaría el turno a Felipe VI. Pero aquí ya no procedería un cambio de dinastía, sino de sistema, llegando por fin a la democracia auténtica, que es la república.  

Dejando de lado lo anecdótico de esta chocante reincidencia del cambio que se viene registrando en el heredero número seis en la monarquía a lo largo del tiempo, la pregunta queda en el aire: ¿Cuándo se producirá el fin de la monarquía por tercera vez (y definitiva) en España? La primera fue en 1873 y en ello tuvo gran peso el asesinato de mi tatarabuelo, cuyas oscuras circunstancias y el empeño de encubrirlo a lo largo de distintos gobiernos saco a la luz en Voces desde el más allá de la historia.  



1Juan Balansó, La familia real y la familia irreal, Planeta, Barcelona, 1993.

miércoles, 3 de agosto de 2016

Maquinaciones de Fernando VII: el ingreso de Vicente Puig Romero en el Real Seminario de Nobles de Vergara



Real Seminario de Nobles de Vergara en Guipúzcoa.

El 2 de junio de 1815 firmaba Vicente Puig Formenti la solicitud de admisión de su hijo mayor, Vicente, de casi doce años, en el Real Seminario de Nobles de Vergara. Ni de lejos imaginaba la trampa que le tendería Fernando VII cuando escribía que dirigía carta al Rey por el conducto que las órdenes de S.M. me han señalado. Confiaba ciegamente en las facilidades que Fernando VII le había dado a pesar de haberse hecho pública la inexistencia de fondos para mantener a los seminaristas. El director responde el 22 de junio de 1815 a Vicente Puig que solo podría ser admitido si los gastos corrían por cuenta del Real Erario, es decir, del bolsillo de Fernando VII, lo que implicaba gestiones especiales en la corte dependientes de la real mano que pondrían en jaque a la numerosa familia de Vicente, acantonado por entonces en Guipúzcoa, donde se ubicaba dicho establecimiento.

Miguel de Lardizábal y Uribe, direcrtor del Real Seminario de Nobles de Vergara. Retrato realizado por Goya en 1815.


El fatídico instante en que el soberano absoluto puso los ojos en Gertrudis Romero, esposa de Vicente Puig, cambió el rumbo de sus existencias para siempre. Vicente Puig sobraba en los planes del absoluto, y es así como ella queda embarazada en ausencia de su marido. Al poco de confirmarse su estado fallece misteriosamente en Pamplona Vicente Puig incluyéndose un certificado falso de su defunción en los trámites de la viudedad. Curiosamente en un castillo de Pamplona es encerrado el director del seminario, Miguel de Lardizábal y Uribe, que por las fechas en que atendía la solicitud de Vicente Puig se hallaba en plena gestión secreta del próximo enlace del déspota con María Isabel de Braganza. Este personaje que desde 1814 había ocupado el importante cargo de Ministro General de Indias cae en desgracia por las fechas en que la extraña muerte de Vicente Puig deja el camino libre a Fernando VII para que  Gertrudis se convierta en azafata de la nueva reina en marzo de 1816, seis meses antes de que se contrajera el enlace real.



El Real Seminario de Nobles de Vergara tenía gran prestigio y allí se educaba la élite de la sociedad de aquel tiempo. En esta institución descubrió el wolframio Fausto Elhuyar, y vinculados a su historia se hallan nombres de prestigio como los de Félix María Samaniego, el conde de Peñaflorida, Valentín de Foronda y el mismo Miguel de Lardizábal y Uribe, entre otras personalidades. Vicente Puig Romero nunca llegó a ser alumno y a cambio, hubo de convertirse en tutor de sus hermanos al quedarse huérfanos cuando el absoluto decidió deshacerse del juguete en que había convertido a Gertrudis Romero, haciéndose a cargo de los gastos del oficio funeral de secreto de la ex azafata y madre de tres presuntos hijos de Fernando VII. El ensañamiento del absoluto con esta familia les sume en años de indigencia hasta que algo inesperado lleva al déspota a cambiar su actitud y estar dispuesto a todo tipo de concesiones. Los oscuros secretos de Fernando VII pesaban demasiado. 

Fausto Elhuyar, profesor del Real Seminario, donde descubrió el wolframio.